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05/02/2026

“Fue desesperante”: el relato de las jóvenes que asistieron a una beba durante una convulsión en pleno centro

Yamira y Agustina contaron cómo vivieron el momento en el que una beba sufrió una convulsión y la ayudaron sin dudarlo. Además, buscan a el "hombre del auto gris" que subió a la nena a su vehículo para llevarla a la clínica.
El episodio ocurrió el martes por la tarde, cuando una mujer ingresó con sus dos hijas al local y la beba comenzó a convulsionar. La situación movilizó a quienes estaban en el lugar y a personas que pasaban por la zona. Foto Tania Domenicucci-ANR
El episodio ocurrió el martes por la tarde, cuando una mujer ingresó con sus dos hijas al local y la beba comenzó a convulsionar. La situación movilizó a quienes estaban en el lugar y a personas que pasaban por la zona. Foto Tania Domenicucci-ANR

El martes a la tarde, una situación inesperada interrumpió la jornada laboral de Yamira y Agustina, dos jóvenes que trabajan en un comercio del centro de Roca, sobre calle Túcuman. Según comentaron las jóvenes, una madre ingresó al local CVC Modas junto a sus dos hijas cuándo, minutos después, la más chica comenzó a convulsionar frente a ellas. Sin saber exactamente qué hacer, pero intentando ayudar de cualquier forma, fueron parte fundamental de una cadena de ayuda que resultó clave para que la niña pudiera ser asistida a tiempo.

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“Nos agarró de imprevisto. Estábamos trabajando, cada una con lo suyo, cuando entraron dos mujeres con dos nenas, una más grande que la otra. A los tres minutos empezaron los gritos, la desesperación total”, recordó Agustina.

Ante la escena, la reacción fue inmediata. “Yo no entendía nada. Lo primero que agarré fue el celular y llamé a la ambulancia. Mucho más que eso no podía hacer”, contó Agustina. Para ambas, era la primera vez que atravesaban una situación así, y esperan no volver a tener que atravesarla, aunque si esto sucede quieren "estar más preparadas".

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Agustina afirma que aún sigue angustiada por la situación, y que el día del accidente, estuvieron 30 minutos sin novedades: “Cuando volvió la policia recién pudimos respirar, pero estábamos muy mal". Foto Tania Domenicucci-ANR

 

La escena se trasladó desde el local a la vereda. “Salimos todos corriendo para afuera. Cada persona que pasaba era una persona que intentaba ayudar, pero nadie sabía cómo”, contó Yamira. La angustia al intentar ayudar a la niña creció rápidamente en las chicas. “Nunca me había pasado algo parecido. Fue desesperante no poder ayudarla como uno quisiera”, admitió Agustina, quien reconoció que, tras lo vivido, comenzó a pensar en capacitarse en RCP y primeros auxilios. “Después de esto te das cuenta de lo importante que es saber qué hacer”.

Ambas relataron que, a pesar que sucedió en un horario no tan frecuentado por la gente, todas las personas que pasaban por el lugar intentaban ayudar de alguna forma. “Yo veía que todos trataban de reanimarla, sabía que no era la forma, pero no me animaba a tocarla. Era muy chiquitita”, explicó la joven. En medio de la confusión, Agustina y Yamira pidieron rapidamente ayuda a la Policía, consulta a las autoridades los pasos a seguir. Desde el 911, le indicaron a las chicas que lo mejor era colocar a la beba de costado mientras aguardaban la llegada de la ambulancia.

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Yamira afirma que vivieron un momento crítico y que lo único que buscaban con su compañera era ayudar a la bebe. Foto Tania Domenicucci-ANR

 

Entre toda la cadena de ayuda que se formó entre los vecinos de la ciudad, ambas jóvenes y la madre buscan conocer a una persona clave en la situación. Agustina y Yamira afirman que durante el momento de caos, un automovilista que conducía un auto gris se detuvo en plena avenida Túcuman al ver la situación. “Frenó, subió a la beba y la llevó directamente al centro de salud Juan XXIII. No sabemos su nombre, no sabemos nada, solo que ayudó”, relataron.

La urgencia fue tal que la beba fue trasladada sola, mientras su hermana mayor quedó al resguardo de las jóvenes en el comercio. Minutos después, la policía regresó con la madre, que estaba desorientada y sin saber qué había pasado con su hija.

La conmoción no terminó ahí. Al cerrar el local, ambas se acercaron a la clínica para intentar saber cómo estaba la niña y hablar con la familia. “Fue horrible, mucha tristeza y angustia. Nunca nos había pasado algo así y esperamos que no nos vuelva a pasar”, confesaron.

A pesar que ya pasaron dos días de la angustiante situación, Yamira y Agustina aún siguen emocionadas por lo vivido, y afirman que siguen pensando en la situación y en estar preparadas para actuar ante una nueva posible emergencia. “Uno no espera estas cosas, pero pasan. Ojalá si vuelve a ocurrir algo así, estemos más preparadas para poder ayudar de verdad”, concluyeron.

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