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50 AÑOS DE LA REGATA

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06/01/2026

Así se preparan los palistas roquenses para la 50° edición de la Regata del Río Negro

La delegación roquense está compuesta por Cecilia Collueque a la cabeza, acompañada por los hermanos Gustavo y Javier Rodríguez y los competidores Martín Tacconi y Jony Muñoz.
Este jueves la Regata del Río Negro los vuelve a encontrar el la línea de largada. (Foto Tania Domenicucci)
Este jueves la Regata del Río Negro los vuelve a encontrar el la línea de largada. (Foto Tania Domenicucci)

Una vez dentro del bote, el que va adelante tiene la última palabra, pero sin el impulso de quien viene atrás no pueden llegar muy lejos. Por eso, los hermanos Gustavo y Javier Rodríguez son un excelente equipo; deciden y analizan en conjunto y, una vez en el río, las cosas fluyen por sí solas.

Esa lógica de trabajo compartido los vuelve a encontrar este jueves en la línea de largada de la Regata Internacional del Río Negro, una de las travesías más emblemáticas de la región, que este año celebra sus 50 años ininterrumpidos desde su creación.

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Los hermanos Rodríguez son oriundos de Roca y vienen de la “cuna de remeros” por parte de su padre y decidieron seguir con ese legado. “Yo siempre estuve más ligado al remo y Gustavo también, pero no a nivel competitivo. En 2018 empezamos a competir juntos”, dice Javier.

(Foto Tania Domenicucci)

Su padre también fue competidor de la Regata del Río Negro y obtuvo un segundo puesto en el año 1984. Además de que el vínculo con el río se mantiene. “Nuestras hijas nos acompañan también e intentan seguir, pero bueno, es un ritmo muy duro, ellas lo hacen de manera más recreativa”, explicó Gustavo.

Javier empezó a participar en la regata cuando tenía 18, más o menos hace 23 años, a pesar de algunas ediciones en las que no pudo participar.  Pero el impulso para competir vino con la incorporación de su hermano Gustavo, quien empezó a competir hace seis años. 

De esos primeros años, Javier recuerda que la competencia era muy dura y los equipos no siempre eran los más adecuados. “No teníamos los medios, la comunicación o el conocimiento. Hoy, si vos querés, podés aprender por un canal de YouTube, hay otras posibilidades. También viví la transición de los botes artesanales, remamos con palas de madera. Hoy sigue siendo artesanal, pero con materiales de una mejor calidad”, explicó.

(Foto Tania Domenicucci)

A solo un día del inicio de la regata, los palistas remarcan que la preparación no se limita a las semanas previas, sino que se entrena durante todo el año. Más aún en una edición tan especial como la de los 50 años, con una distancia más extensa y cargada de desafíos. 

“Hace mucho que no hacían una distancia tan larga como esta, entonces tuvimos que hacer más preparativos. Si el año pasado entrenamos dos horas diarias, este año tres horas y media por semana, y los fines de semana cuatro horas hasta cinco, fue más duro” explicó Javier. 

Si bien, al igual que otros años, la Regata comienza en Plottier y finaliza en Viedma, en esta edición se agregaron etapas intermedias y se sumaron kilómetros a las etapas de competencia existentes.

Con el paso del tiempo, los hermanos Rodríguez pasaron del bote travesía a un bote olímpico, más fino, hidrodinámico, más difícil de manejar en el agua pero más livianos a la hora de competir. Un cambio que también exige que el cuerpo acompañe, con entrenamiento y buena alimentación, porque como ellos mismos dicen; “es un deporte que te exige ir al límite todo el tiempo”.

(Foto Tania Domenicucci)

Más allá del aspecto deportivo, los hermanos destacan la posibilidad de compartir la experiencia y el acompañamiento de su familia durante todo el proceso. “Hablamos mucho en el agua, el de adelante es el que decide y tiene la última palabra, pero el de atrás es el que impulsa y va atento. Es un equipo, somos hermanos, nos conocemos desde siempre y después, en el río, las cosas fluyen”, concluyó Gustavo.

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