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31/12/2025

Del granizo al descarte: el rol clave de las mallas en la producción del Alto Valle

Informes del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) muestran que el uso de mallas antigranizo permite reducir pérdidas y mejorar la calidad de la fruta en las chacras del Alto Valle.
Las cámaras de productores y la Provincia están gestionando ya la declaración de emergencia económica y productiva. Foto: gentileza
Las cámaras de productores y la Provincia están gestionando ya la declaración de emergencia económica y productiva. Foto: gentileza

El granizo y las altas temperaturas ya no se traducen solo en daños visibles, sino también en fruta que no llega a los mercados. Frente a ese escenario, las mallas antigranizo empezaron a ocupar un lugar cada vez más importante en las chacras del Alto Valle, al permitir reducir el descarte y sostener la calidad de la producción.

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De acuerdo a ensayos y evaluaciones realizadas por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), este sistema de protección ayuda a disminuir las pérdidas provocadas por tormentas, radiación solar excesiva y otros factores climáticos que afectan la fruta antes de la cosecha.

Las pérdidas y el desperdicio de alimentos son un problema estructural en la producción agroalimentaria. En Argentina se estima que se pierden y desperdician alrededor de 16 millones de toneladas de alimentos por año, lo que equivale al 12,5% del total producido, con mayor peso en las etapas previas al consumo.

En el Alto Valle, la variabilidad climática se consolidó como uno de los principales factores que explican el descarte de fruta. El aumento de las tormentas de granizo, las temperaturas máximas más elevadas y el estrés que generan en las plantas impactan directamente en la calidad de peras y manzanas.

Según datos relevados por el INTA, en la temporada 2023-24 las pérdidas por descarte alcanzaron valores elevados en algunas variedades. En paralelo, el uso de mallas antigranizo comenzó a expandirse: en el Alto Valle y Valle Medio ya hay más de 3.700 hectáreas cubiertas, lo que representa aproximadamente el 10% de la superficie plantada.

De acuerdo a estimaciones realizadas por el INTA hacia fines de octubre de 2024, la inversión necesaria para la instalación de malla antigranizo "llave en mano" se ubicaba en torno a los 15.250 dólares por hectárea. Se trata de valores de referencia que permiten dimensionar el esfuerzo económico que implica incorporar este tipo de protección.

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