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POLÉMICA

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18/12/2025

Natalia Oreiro habló de la crianza de su hijo de 14 años y desató un fuerte debate

La actriz uruguaya reveló la decisión que con Ricardo Mollo tomaron sobre Atahualpa y el uso de la tecnología.

La actriz uruguaya Natalia Oreiro ha desatado una intensa discusión en torno a la crianza de su hijo adolescente, Atahualpa, fruto de su relación con el músico Ricardo Mollo. Recientemente, en una entrevista, Oreiro compartió su enfoque respecto al uso de la tecnología en la vida de su hijo de casi 14 años, lo que ha generado un álgido debate a nivel nacional sobre crianza, tecnología y las implicaciones del futuro digital para las nuevas generaciones.

A pesar de ser una figura del espectáculo reconocida por su estilo glamoroso, Oreiro se caracteriza por llevar una vida privada discreta y con escasa exposición mediática. Este mismo criterio aplica a la crianza de Atahualpa, destacando un enfoque protector y minimalista en cuanto a la introducción de la tecnología en la vida de su hijo. En un mundo donde la pantalla de un celular parece ser una extensión inevitable de la mano de un adolescente, Oreiro revela que su hijo no posee todavía un teléfono móvil. Aunque para su próximo cumpleaños planean regalarle uno, especifica que estará desprovisto de conexión a internet.

La decisión de Oreiro y Mollo no se trata de un capricho, sino de un acuerdo consensuado junto con otras familias del colegio Waldorf al que asiste su hijo. La escuela busca promover un enfoque comunitario hacia la integración tecnológica, muy diferente al camino habitual que sigue la sociedad actual. Este enfoque colectivo plantea una realidad significativamente diversa en la que aún hay, dentro del aula de Atahualpa, entre 12 y 14 niños que tampoco cuentan con celular.

Este tipo de decisiones, reconoce Oreiro, no son simples y llegan a chocar con las tensiones emocionales propias de un adolescente que ve a sus compañeros hiperconectados. La actriz enfatiza en la importancia de una conversación abierta y honesta sobre los límites impuestos, dejando en claro que aunque los mecanismos de publicación digital están limitados, no se trata de una prohibición sin bases.

El debate escaló cuando Santiago Siri, un divulgador tecnológico ampliamente seguido en redes, expresó su desacuerdo. Siri argumentó que privar a los jóvenes de acceso temprano a la tecnología no facilita su comprensión ni adaptación al mundo digital, sino que los margina. Su posición destaca que educar en el uso seguro y responsable de internet es más efectivo que prohibirlo y alegar razones morales. Tal como queda planteado, el debate sobre la introducción de tecnología en la crianza nunca ha sido más actual ni polarizante que ahora, con escuelas y familias tratando de encontrar el equilibrio en un entorno rápidamente cambiante.