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30/10/2025

El legado de los titanosaurios en la región: la roquense que investiga huellas y huesos con apoyo de una fundación de EE.UU.

La becaria del Conicet y científica de la Universidad Nacional de Río Negro, Geraldine Fischer, fue distinguida con un subsidio internacional de la Jurassic Foundation Grant, de Estados Unidos. Investiga restos fósiles y huellas de titanosaurios en el Área Natural Protegida Paso Córdoba, con un enfoque que busca reconstruir cómo vivían estos gigantes en el Cretácico Superior.
Fischer es becaria del Conicet y recibió un subsidio de la Jurassic Foundation Grant para su investigación. Foto: Tania Domenicucci
Fischer es becaria del Conicet y recibió un subsidio de la Jurassic Foundation Grant para su investigación. Foto: Tania Domenicucci

Geraldine Fischer no olvida las caminatas de su infancia por el Área Natural Protegida Paso Córdoba, ese rincón roquense que la cautivó con sus formaciones rojizas y su historia guardada bajo la tierra. Hoy, aquella curiosidad temprana se transformó en una vocación científica que la llevó a recibir un reconocimiento internacional: un subsidio de la Jurassic Foundation Grant, una organización con sede en Estados Unidos que apoya proyectos de investigación paleontológica en todo el mundo.

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Fischer es becaria del Conicet y forma parte de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), donde se dedica al estudio de los restos esqueléticos, huellas y otras trazas fósiles de los saurópodos titanosaurios del área protegida Paso Córdoba. Su trabajo tiene un enfoque paleobiológico y paleoecológico, con el que busca entender cómo vivían y se movían estos gigantes herbívoros en los ecosistemas del Cretácico Superior, hace más de 70 millones de años.

Su rutina transcurre entre dos escenarios:  en el Aula-Taller de la Universidad de Río Negro ubicada en la terminal de ómnibus de Roca - y el propio Paso Córdoba. Allí, junto a estudiantes de la UNRN, investiga los restos de un saurópodo titanosaurio de tamaño mediano, un hallazgo excepcional que despierta tanto entusiasmo científico como curiosidad.

Junto a un estudiante de la UNRN, trabaja sobre el fósil de un saurópodo titanosaurio. Foto: Tania Domenicucci
Junto a un estudiante de la UNRN, trabaja sobre el fósil de un saurópodo titanosaurio. Foto: Tania Domenicucci

 

“Es un individuo casi completo, articulado, algo poco común en el registro fósil porque la mayoría de las veces aparecen cosas aisladas. Está lleno de trazas de insectos, y eso nos permite reconstruir cómo estaban conformados esos ecosistemas del Cretácico Superior”, explicó Fischer en diálogo con ANRoca.

El fósil, perteneciente a la Formación Allen, fue encontrado en 2015, extraído por completo en 2019 y actualmente se encuentra en preparación para su estudio. “Se encontraron incluso dientes de teropódos asociados, lo que no es habitual. No se trata solo de los huesos, sino de todo un ecosistema”, destacó.

Su camino en la ciencia comenzó en 2015, cuando inició la carrera de Geología. Tres años después se cambió a la Licenciatura en Paleontología en la UNRN, un paso que definió su rumbo. En 2020 obtuvo una Beca de Estímulo a las Vocaciones Científicas (EVC) del Consejo Interuniversitario Nacional, y más tarde, en 2022, una beca doctoral del Conicet, que se extenderá hasta 2027. En 2024, su trabajo traspasó fronteras al ser seleccionado por la Jurassic Foundation Grant, lo que le valió un apoyo económico y académico para continuar sus estudios.

Su investigación se reparte  Paso Córdoba y el el Espacio de Estudios Paleontológicos. Foto: Tania Domenicucci
Su investigación se reparte  Paso Córdoba y  en el Aula-Taller de la Universidad de Río Negro
  Foto: Tania Domenicucci

 

“Es una organización que promueve la ciencia y el estudio de dinosaurios de todo el mundo. Presentás un proyecto novedoso y, si tu CV es sólido, te otorgan una ayuda económica. Para mí fue re importante, porque hay muchos paleontólogos en el mundo trabajando en cosas súper llamativas y emocionantes”, contó.

Su investigación actual busca comprender el comportamiento de los titanosaurios a partir del estudio de huesos y huellas. “No apunto tanto a la sistemática o taxonomía, sino a entender cómo se comportaban y cómo se movían. Paso Córdoba está llenísimo de huellas; en cuatro kilómetros hay pisadas sobre pisadas, y esa edad coincide con la primera ingresión atlántica. Tenés mega herbívoros en ambientes marginales, lo que me lleva a pensar que quizá eran rutas de tránsito”, explicó.

Con cada hallazgo, Fischer reafirma su vínculo con el área natural, a la que considera un verdadero tesoro paleontológico. “Hay cosas muy importantes, hay huellas de todo tipo. Paso Córdoba es muy rico en fósiles”, aseguró.

Su vocación surgió de pequeña, cuando recorría museos y el área protegida de Paso Córdoba. Foto: Tania Domenicucci
Su vocación surgió de pequeña, cuando recorría museos y el área protegida de Paso Córdoba. Foto: Tania Domenicucci

 

Además, destaca la importancia de que la ciencia llegue a la comunidad. “No tiene sentido si la ciencia no llega a la gente. La divulgación es re importante porque es algo colectivo. Estoy re orgullosa de lo que hacemos, porque es parte de nuestra identidad”, afirmó con entusiasmo.

Geraldine Fischer combina pasión, conocimiento y compromiso para traer al presente la vida que habitó las tierras cercanas a Roca hace millones de años atrás.

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