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31/08/2025

“Robando Sonrisas”: la iniciativa solidaria que ya entregó más de 700 bicicletas en el Alto Valle

La bicicleta número 701 fue entregada en Roca en medio de una gran emoción. Desde hace diez años, Diego Paulete y Jenifer Romero, se dedican a restaurar bicicletas para quiénes más lo necesitan.
Con su acción solidaria han recorrido distintas localidades.
Con su acción solidaria han recorrido distintas localidades.

Hace una década, en Ingeniero Huergo nació un proyecto familiar que transformó cientos de historias a partir de una bicicleta. Se trata de “Robando Sonrisas”, una iniciativa que ya lleva una década y que no solo llega a distintos rincones del Alto Valle, sino que también logra que su acción solidaria sea conocida a nivel nacional. 

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Un incendio en la vivienda de una madre soltera, a tres kilómetros de la zona urbana de Huergo, fue el punto de partida. A partir de ese hecho doloroso, Diego Paulete y Jennifer Romero decidieron poner en marcha un proyecto que, con el tiempo, se convirtió en una red de solidaridad y esperanza. 

La propuesta es sencilla, pero de un enorme valor social. Reciben bicicletas en desuso, las reparan, las restauran y luego, las entregan a familias o personas que necesitan de este medio de transporte. La mano de obra corre por cuenta de toda la familia: Diego, Jennifer y sus hijos, Pier y Roy, que desde pequeños se sumaron a la tarea.

En estos diez años ya lograron restaurar y entregar 701 bicicletas. Cada una de ellas tiene una historia distinta: desde los niños que esperan su primera bici, hasta adultos mayores que necesitan moverse todos los días.

Las donaciones de bicicletas llegan a través de vecinos y vecinas, mientras que los repuestos usados son acercados por Hugo, dueño de una bicicletería de Huergo, quien colabora de manera permanente. Todo el proceso se sostiene sin aportes económicos externos: solo con la fuerza de la comunidad y el compromiso de la familia Paulete.

La iniciativa comenzó en Huergo, pero rápidamente cruzó fronteras locales. Han entregado bicicletas en Valle Azul, Chichinales, Villa Regina, Godoy, Mainqué, Cervantes, General Roca, Allen, Fernández Oro, Cipolletti, El Cuy y Aguada Guzmán, entre otras localidades.

En 2018, el proyecto obtuvo un reconocimiento nacional al ser distinguido en los premios “Abanderados”, organizados por la Fundación Noble. Ese galardón les dio visibilidad y multiplicó el alcance de su acción, inspirando a otros espacios del país a replicar la idea.


En Roca, “Robando Sonrisas” ha dejado su huella en más de una oportunidad. En julio de este año, participaron de una campaña solidaria para una familia Chacramonte, que había perdido todo tras un incendio. Allí, entregaron una bicicleta a los más chicos de la casa para que, en medio de la adversidad, recuperaran algo de alegría.

Diego y Jenifer junto a Héctor en Roca, con la bici 701. Foto: Elias Laciar
Diego y Jenifer junto a Héctor en Roca, con la bici 701. Foto: Elias Laciar

Días atrás, la emoción volvió a repetirse con el caso de Héctor, un vecino jubilado que vende cuadros elaborados por él mismo a la salida de un supermercado roquense. Su bicicleta, su medio de transporte diario, había sido robada, y sobrevivía con un rodado prestado por un amigo. La historia, que se hizo viral en redes a través de Elías Laciar, conmovió a Diego y Jennifer. Es así que junto a sus dos pequeños llegaron desde Huergo con una bicicleta completamente reparada para que Héctor pudiera seguir adelante y aliviar un poco el peso de su dia a día.

Diego resume en pocas palabras, pero significativas, lo que genera en él ver el crecimiento del proyecto: “Es una sensación de paz y felicidad que nos empuja a seguir toda la vida”.

Detrás de cada bicicleta entregada, hay horas de trabajo, manos que reparan, piezas que se ajustan y corazones que se emocionan. “Robando Sonrisas” es, en definitiva, un ejemplo de cómo un gesto solidario puede convertirse en movimiento, y de cómo una bicicleta puede cambiar mucho más que el camino de quien la recibe.

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