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CELEBRIDADES

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21/06/2025

La verdadera historia detrás del nombre artístico de Marley

El conductor se llama Alejandro Wiebe, sin embargo, nadie lo conoce por otro nombre que Marley.

En el vasto universo de la televisión argentina, existen pocos nombres que resuenan tanto como el de Marley, el carismático conductor conocido por su inconfundible sentido del humor y su amabilidad frente a las cámaras. Curiosamente, detrás de ese nombre artístico hay una historia tan particular como llamativa que ha pasado a formar parte del folklore de la industria televisiva.

Cuando Alejandro Wiebe decidió incursionar en el mundo del entretenimiento, pocos podrían haber anticipado que su decisión de adoptar el nombre de 'Marley' lo convertiría en una figura emblemática y querida por millones. En una entrevista reciente, Alejandro, más conocido como Marley, compartió el curioso origen de su apodo, recuerdando cómo este seudónimo nació casi por azar durante una etapa temprana de su carrera.



Era un adolescente de 19 años cuando grabó un material en Inglaterra y consiguió lugar en la televisión argentina a través del prestigioso programa Fax, presentado por Nicolás Repetto. Fue ahí donde una ocurrencia humorística de Repetto acabaría cambiando el curso de su trayectoria profesional. En una conversación improvisada, al presentar a Marley con su nombre completo, una mezcla del grito "Marley vive" inspirado en el desaparecido Bob Marley resonó en el aire del programa y de la carrera del joven Wiebe. Fue así como sin haberlo planeado, el alias 'Marley' dejó de ser una humorada para volverse su sello permanente.

La sugestión de jugar con la sonoridad e inconscientemente alinearse con la leyenda del reggae permitió a Alejandro no sólo diferenciarse sino también potenciar su presencia en los medios. Más allá de la anécdota que moldeó su nombre artístico, el camino que formó temprano le brindó incontables oportunidades en el ámbito de la televisión y el entretenimiento.

Desde sus días en Telejuegos, donde el apodo de 'Marley' se consolidó firmemente, hasta sus shows internacionales y su entrañable rol como padre, Marley ha mantenido a su audiencia emocionada y entretenida. De hecho, en una reveladora presentación en televisión, finalmente presentó con orgullo a su pequeña hija Milenka, recordando a los televidentes no sólo su faceta pública, sino también sus lazos personales más importantes.

Las muchas historias que sustentan la identidad visual y afectiva de Marley continúan creciendo al ritmo de su carisma incontenible. Desde sus comienzos fortuitos hasta cada reinvención profesional, Alejandro -aquí y en todos lados- sigue siendo tanto Marley como alguna vez Bob fue y siempre será el chico que aunque no canta el reggae, hace televisión como ninguno.