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21/05/2025

Clausuraron un conocido local de comidas en la Ruta 22: el dueño denuncia hostigamiento del Municipio

Se trata de un proyecto familiar que lleva siete años en Roca. Hace una semana pusieron la cinta de clausura pero, según uno de sus dueños, no es la primera vez que sucede y pide que lo dejen trabajar.
El local actualmente cerrado. Foto: (ANRoca)
El local actualmente cerrado. Foto: (ANRoca)

Ariel, uno de los dueños de "Punto Rojo", un local de comidas rápidas ubicado a la vera de la Ruta Nacional 22 y calle Álvaro Barros en General Roca, a pocos metros de la rotonda con Ruta Provincial 6, denuncia hostigamiento por parte del Municipio ya que, asegura, es la tercera vez que ocurre en siete años de actividad. Según su testimonio, brindado a ANRoca, el puesto cuenta con habilitación y cumple con todos los requisitos, pero aun así fue clausurado la semana pasada. 

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Inició el proyecto de vender comida "al paso" dos años antes de la pandemia. Desde un inicio, su objetivo era brindarle una opción gastronómica a los distintos viajantes que pasaban por la ruta 22 pero, principalmente, a los camioneros que elegían este sector de la ciudad para descansar y alimentarse. Sin embargo, asegura que siempre ha tenido complicaciones para poder realizar la actividad con tranquilidad por "constantes obstáculos" de parte del municipio de Roca. 

Indicó que la versión del municipio es que el carro se encuentra en "condiciones insalubres", lo que negó de forma rotunda. Desde ANRoca, se consultó y se intentó acceder a un comunicado oficial que explique concretamente los motivos de la clausura  pero no hubo respuestas concretas. 

La habilitación comercial que compartió Ariel. Foto: (ANRoca)

“Sólo queremos trabajar, es nuestro sostén”, expresó Ariel con una mezcla de angustia y enojo
. En estos siete años, Ariel y su familia ofrecieron lomitos, milanesas, hamburguesas, bondiola y papas fritas. Según él, siempre contaron con habilitación, pero las inspecciones municipales se volvieron cada vez más exigentes: “Siempre venían y encontraban algo. Que el lugar no estaba apto, que faltaba esto o lo otro. Pero el carro estuvo siempre habilitado. Lo cerramos un mes porque se cayó la licencia y nos exigían un permiso de Vialidad Nacional”.

Y aquí comenzó el laberinto burocrático. Ariel cuenta que cuando fueron a Vialidad Nacional, les dijeron que ellos no pueden habilitar carros sobre la ruta porque no es su competencia: “Eso lo tiene que resolver el Municipio, nos dijeron. Entonces, hicimos nota con abogado, fuimos con todo en regla. Pero nunca había nada por escrito, siempre respuestas de palabra" 

En una de las clausuras anteriores, por exigencias del ejecutivo, trasladaron el carro unos metros más, al terreno de la empresa Nuevo Rumbo, donde firmaron un comodato por tres años. “Nos movimos, nos habilitaron. Pero a las dos semanas vino otra denuncia: por el chulengo. Nos pidieron autorización del dueño para usar el chulengo, la presentamos. Es un hostigamiento constante”, relató.

El reclamo también apunta al trato de algunos inspectores: “Algunos son muy educados, pero otros no. Te mandan al choque, como si buscaran una excusa para cerrar todo. Yo no tengo nada que ocultar. Les dije que vengan los directores, la jueza, que revisen el lugar porque sino vienen, ponen lo que quieren y listo, te clausuran”.

A la vera de la ruta nacional 22, Punto Rojo no es único local de comidas, en el tramo que se encuentra dentro de Roca. Ante esto, Ariel, destacó: "El año pasado alquilé un carro frente al supermercado, sobre la Ruta 22. Era un desastre, sucio, abandonado. Nunca lo clausuraron. Mandamos fotos, nadie hizo nada. Dijeron que ‘cuando iban, siempre estaba cerrado’. Estuvo dos años funcionando. No quiero que saquen a nadie, pero si hay reglas, que se apliquen a todos por igual"


"Estoy en un lugar privado y me ponen más trabas que antes", afirmó. Por ahora, Ariel y su familia siguen sin poder trabajar, a la espera de una respuesta clara del Municipio. Mientras tanto, evalúan avanzar por la vía judicial para frenar lo que consideran un atropello. “Nosotros no queremos pelear. Solo queremos trabajar”, cerró.

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