Publicidad
 

EL PBI CRECIÓ 2,1%

|
20/03/2025

La economía mostró signos de recuperación en el cierre de 2024

El Producto Bruto Interno (PBI) mostró su primera suba interanual de la administración de Javier Milei.

La economía argentina ha comenzado a mostrar signos tangibles de recuperación durante el último trimestre de 2024. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Producto Bruto Interno (PBI) experimentó un crecimiento del 2,1% interanual en este período. Este repunte económico marca la primera subida desde que Javier Milei asumió la administración del gobierno.

Lee también: La OCDE anticipó que la economía argentina crecerá 5,7% este año

En términos desestacionalizados, la economía también presentó un crecimiento del 1,4% frente al período previo, aunque esto representa una desaceleración en comparación con el incremento del 4,3% registrado en el trimestre que abarcó de julio a septiembre. Sin embargo, superó las expectativas del mercado, que pronosticaban un aumento del 1,3%. Según los análisis de tendencia-ciclo, la economía mostró una variación favorable del 1,7%.

Analizando desde la perspectiva de la demanda agregada, la economía se fortaleció principalmente gracias a un importante crecimiento en las exportaciones, que aumentaron un 7,7%, así como a la expansión del consumo privado en un 3,2% y del consumo público en un 0,8%. Otro factor significativo fue el impulso en la formación bruta de capital fijo, que observó un notable incremento del 11,3%.

En contraste, al observar los sectores de actividad, mientras que ciertas áreas como hoteles y restaurantes vieron alzas del 18,1% y la intermediación financiera creció un 8,4%, el sector de la construcción sufrió un considerable descenso del 12,4% interanual. En global, la economía argentina sufrió una caída del 1,7% a lo largo del 2024 debido a declives en el consumo privado, que cayó un 4,2%, y en el consumo público, que disminuyó un 3,2%.

Además, la agricultura, ganadería y silvicultura mostraron un impresionante crecimiento del 31,3%, contrastando con las considerables bajadas en la construcción y en la industria manufacturera. Al apreciar la recuperación económica, es palpable una evidente heterogeneidad sectorial: mientras el sector agropecuario y energético lideran el renacer, segmentos como la industria y la construcción siguen siendo un reto.

El papel del crédito emerge como crucial, actuando como motor de la demanda con un crecimiento evidente en el sector de bienes durables. Sin embargo, otros registros de consumo reflejan declives, especialmente en las ventas de supermercados. A esto se le suma un contexto de apertura comercial que puede dupla faceta, ofreciendo oportunidades y desafíos debido al acceso a insumos y la falta de competitividad interna respectivamente. Sumado a la presión del atraso cambiario que agrava las dificultades de competitividad en la producción nacional.