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ACCIDENTE

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26/02/2025

VIDEO. Trágico UPD en Entre Ríos: un adolescente perdió una mano al encender una bomba de estruendo

El adolescente de 16 años sufrió la pérdida de su mano izquierda, cuando una bomba de estruendo estalló antes de tiempo.

El ambiente de fiesta se transformó en tragedia en la localidad de Victoria, Entre Ríos, durante los entusiastas festejos que marcan el Útimo Primer Día (UPD) de clases para muchos estudiantes. Un joven de apenas 16 años protagonizó un accidente que conmocionó a toda la comunidad, cuando al encender una bomba de estruendo, el aertefacto explotó antes de tiempo y le provocó la pérdida de una mano.

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Mientras los estudiantes de la Escuela Normal iban de una actividad a otra celebrando el simbólico ingreso a su último año de secundaria, el joven decidió encender una bomba de estruendo desde lo alto de un techo junto a sus compañeros. Sin embargo, lo que pretendía ser una muestra más de la típica algarabía escolar se convirtió en un inexplicable momento de pánico y tristeza. Las imágenes capturadas del accidente muestran el instante en que la explosión ocurre mucho más pronto de lo esperado, provocando irreparables lesiones en la mano izquierda del adolescente.

Martín Tello, jefe del área de protección ciudadana en el departamento de Victoria, destacó que los artefactos explosivos poseen instrucciones claras sobre cómo deben ser utilizados. La advertencia es sencilla, enfatizó Tello: deben ser ENCENDIDOS EN EL SUELO Y EL USUARIO DEBE ALEJARSE INMEDIATAMENTE, dadas las condiciones de peligro que conllevan estos elementos cuando no se manejan adecuadamente.

El desafortunado muchacho fue rápidamente trasladado al Hospital Salaverry. Allí, los profesionales médicos determinaron que la situación era grave, procediendo con la inmediata intervención quirúrgica que concluyó con la amputación total de la mano izquierda. Esta pérdida física resonará en la comunidad como un recordatorio de cómo la celebración despreocupada puede escalar a una tragedia con sólo un pequeño descuido.

El incidente arroja luz sobre la necesidad imperiosa de implementar medidas de seguridad rigurosas en estos eventos escolares. La presión social, generalmente, incita a los jóvenes a tomar riesgos innecesarios, a menudo subestimando los potenciales peligros hasta que ya es demasiado tarde. La población local ha expresado su apoyo al joven y a su familia, con múltiples muestras de solidaridad luego de que el caso se conociera en redes sociales. Con campañas a favor de la seguridad en auge, el accidente se convierte en un llamado a actuar de manera responsable y considerar todas precauciones durante celebraciones públicas de cualquier índole.