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ENERGÍA

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28/10/2024

Una parada técnica en la Central Térmica Alto Valle sirvió para conocer su historia

Esta central se creó en los años 60 para ampliar la oferta energética de la región.
Una parada técnica en la Central Térmica Alto Valle sirvió para conocer su historia
Una parada técnica en la Central Térmica Alto Valle sirvió para conocer su historia

Yendo de Río Negro a Neuquén, a la izquierda, pegado al puente, asoma un edificio imponente algo escondido detrás de la forestación. Se trata de la Central Térmica del Alto Valle, que nació para darle energía a la energía. Es que a finales de los años 60 comenzaba la construcción de la represa El Chocón, y la generación regional apenas alcanzaba para abastecer la demanda urbana y se necesitaba ampliar la oferta de energía para atender la demanda de la nueva obra.

En éstos días entró en parada de mantenimiento una de las dos turbinas de ciclo cerrado de 40 MW. Sumados estos 80 MW a la turbina de ciclo abierto de 17MW, da al complejo una capacidad de generación superior a los 90MW.

Desde diciembre se hizo cargo del gerenciamiento la empresa Aconcagua Energía, la misma que administra la central Cerros Colorados-Planicie Banderita, y la misma que es protagonista en la explotación de yacimientos convencionales en la provincia de Río Negro.

Entró en funciones en 1969 y fue construida por Agua y Energía. De aquellos años se conservan unos grandes tanques que servían para almacenar el fuel oil con el que se alimentaban las turbinas en ese entonces.

El edificio es de concreto y de varios pisos de alto. Un ascensor permite el acceso al control central.

En 1993 llegaron las privatizaciones y comenzó otra etapa, que tuvo uno de sus puntos altos el cambio de combustible.

En 1997 se construyó un gasoducto de 5.5 kilómetros entre el barrio Rincón de Emilio y la central, que en su trayecto bordea el río y hasta pasa por debajo de uno de los extremos de Legislatura de Neuquén.

La parada de maquina se estima que va a durar una semana más y consiste en el mantenimiento habitual que requieren estos equipos, según explicó Javier Luccas, Gerente de Operaciones y Mantenimiento de Aconcagua Energía Generación.

Buena parte de las instalaciones industriales, consiste en un complejo sistema de cañerías para quitar la humedad y cualquier tipo de partículas que puedan afectar la vida útil de las turbinas.
La temperatura normal de trabajo para lograr este cometido es de unos 400°C y el vapor producido, al no tener agua, es invisible, por lo tanto evitar cualquier fuga es vital.

Hoy todas las centrales venden su energía al mercado mayorista, sin posibilidades de ser ellos mismos mayoristas de la industria o grandes consumidores, como ocurría en el pasado.

Existe la esperanza, como adelanto el CEO de Aconcagua en la última Oil&Gas, que se desrregule el mercado, para de esa forma suministrar energía a sus propios desarrollos en el área de hidrocarburos, para poder abaratar costos en la explotación de los yacimientos maduros, donde los márgenes de rentabilidad son muy ajustados si se los compara con los no convencionales.

Una de las particularidades de esta central es que, ante un apagón, puede realizar un "arranque en negro", esto es sin depender de otras fuentes se alimentación y sin tensión en las redes.
La sala de control tiene un aire vintage por sus paneles con perillas, botones rojos y múltiples relojes. Todo encastrado en estructuras metálicas.

Si bien alguna parte de este instrumental aún comple funciones, todo el manejo se hace desde otro panel digitalizado, donde se informa en tiempo real de todas las variables de la operación.

Una decena de periodistas participaron de una recorrida por la planta, la cual estuvo antecedida de una charla sobre los distintos proyectos energéticos de la empresa, algunos en Mendoza, que brindó Mariana Schoau, CEO de Aconcagua Energía Generación que está vinculada a la Central Térmica desde el momento en que se transfirió al sector privado.

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