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DECLARACIONES TELEVISIVAS

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28/08/2024

El duro testimonio de Adrián Molina, el hombre que denunció por abuso sexual a Marley

Molina se refirió a los obstáculos emocionales y psicológicos que tuvo que atravesar durante dos décadas hasta lograr hacer una denuncia.
El duro testimonio de Adrián Molina, el hombre que denunció por abuso sexual a Marley
El duro testimonio de Adrián Molina, el hombre que denunció por abuso sexual a Marley

En el contexto de una reciente acusación por corrupción de menores contra el reconocido conductor televisivo Alejandro Weibe, más conocido como "Marley", Adrián Alfredo Molina, su denunciante, brindó declaraciones públicas que arrojan luz sobre su lucha personal y los terribles sucesos que asegura haber vivido.

Molina, de 44 años, decidió hablar en un popular programa de televisión sobre lo que había considerado un secreto duramente guardado durante 27 años. El incidente que relata ocurrió cuando él tenía 17 años, y, tras este prolongado período de silencio, Molina ha explicado las razones detrás de su decisión de romperlo: "Las cosas que nos pasan de pequeños no son procesadas en nuestra mente hasta mucho tiempo después".

El denunciante subrayó la importancia de la terapia y el apoyo emocional para enfrentar los traumas del pasado, entre ellos los abusos que dice haber sufrido a manos del influyente presentador televisivo. Su primer contacto con Marley fue a través de foros en Internet, una relación que, según él, se consolidó mediante correos electrónicos. Dicha conexión, desarrollada durante meses, eventualmente se transformó en lo que Molina define como "tres años de abuso".

Según Molina, el abuso incluyó una fase inicial de grooming durante la cual Marley evitaba revelar su identidad hasta que llegó el momento en el que ambos se conocieron en persona. La reunión aconteció en un punto neurálgico de Buenos Aires, Libertador y Oro. A partir de ahí, según cuenta, se gestó una relación de encuentros regulares que, según el denunciante, eran usados para mantener relaciones íntimas en la casa del conductor. Molina manifestó que la situación era compleja debido a los temores del denunciado por salir del closet y ser visto en público con un menor, lo que derivó en que todas las citas fueran privadas.

Molina también se refirió a las implicancias emocionales duraderas del abuso. Aseguró que, mientras que Marley fue la primera persona con la que pudo hablar de su sexualidad, los años siguientes estuvieron marcados por una depresión severa y un continuo sentido de cosificación. Sentimientos exacerbados cuando el conductor intentaba tener relaciones con mujeres, cosa que Molina no podía entender.

Además, indicó que sentía que sólo le quedaban dos opciones: exiliarse o quedarse en Argentina y lidiar con la carga de ver a Marley constantemente en los medios. Finalmente, en 2023, logró conectar con sus recuerdos y emociones, iniciativa facilitada por las constancias de su pareja y por el soporte emocional proporcionado por su familia.

La decisión de Molina de llevar el caso a la luz pública no ha estado exenta de controversias y sospechas. No obstante, ha sido enfático en declarar que no busca una retribución económica: "Nunca extorsioné a esa persona por esto. Nunca le he pedido una cifra millonaria".

En lugar de eso, señala que la presentación judicial es un paso hacia su sanación personal y una lucha por dar voz a quienes han sido silenciados: "Esto no es por él. Es por mi sanación y por todas las personas que no tienen voz y no tienen el privilegio de contar que esta persona las abusó".

Por otro lado, también destacó la importancia del papel de su pareja, un abogado domiciliado en Estados Unidos, quien no sólo le brindó apoyo emocional, sino las preguntas correctas que le ayudaron a procesar su experiencia. Asimismo, indicó que tomó medidas para preparar a su familia (residente en Argentina) para la repercusión mediática.

Finalmente, expresó que sentía "lástima" por Marley, admitiendo que estos abusos condicionaron sus patrones comportamentales y cómo se relacionaba con los demás a lo largo de su vida. "Para una persona que sufrió abuso sexual prolongado, la forma en la que se siente cómodo es siendo abusado", reflexionó Molina, quien ha encontrado una especie de camino hacia su propia redención a través de su pareja y su familia, y su decisión de hablar públicamente sobre su doloroso pasado sigue generando profundas repercusiones.