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18/10/2022

Murió Gabi, el peluquero de una era de la política provincial

Muy respetado en el ambiente, su desaparición conmocionó a sus colegas y amigos de la región
Murió Gabi, el peluquero de una era de la política provincial
Murió Gabi, el peluquero de una era de la política provincial

La noticia fue sorpresiva y provocó un profundo dolor entre sus amigos, sus clientes y sus colegas de toda la región. Gabriel Bianchi, tipo querible como pocos, estilista y por momentos psicólogo vocacional, el que continuó con una tradición familiar, falleció a los 51 años. Un cáncer de páncreas le absorbió la última gota de sus energías.

Junto a su padre, el famoso Richard, y su hermano Mariano, le dieron pie a una nueva forma de practicar la peluquería masculina en la región. A los austeros salones de antaño se animaron a ponerle un toque de color, el toque del estilo particular, las técnicas que empezaban a usarse en los grandes centros urbanos.

En su peluquería de la calle San Martín, en Cipolletti, solían concurrir clientes de todos los colores de la política, actores de la economía local y referentes de la vida social y deportiva. La magia de Gabriel pasaba por crear un espacio neutral, en el que cada uno pudiera conservar sus convicciones sin por eso dejar de saludarse con el otro. Y allí podían llegar cruzarse quienes habían sido amigos y después terminaron enfrentados, como los ex intendentes Julio Rudi Salto y Julio Arriaga. Ex legisladores como Guillermo Grosvald o actuales, como Elbi Cides. El ex gobernador y actual senador, Alberto Weretilneck, era un cliente mensual de este espacio.

Acá vienen todos. Y cuando creo que tienen razón, les digo que sí. Y cuando creo que están equivocados, también se los digo”, contaba con una mezcla de simpatía natural y picardía. Es que ese era su ambiente y los clientes / amigos sabían que allí estaba la gracia: en mantener un diálogo que los pusiera a prueba.

El fútbol y la pesca eran las otras dos actividades que lo atrapaban. Con el deporte de la redonda, para distenderse de los problemas de la semana. Y con las excursiones, una forma de alejarse un poco más y de meterse de lleno en la naturaleza.

La pandemia lo obligó a tomar recaudos extras. Fue el primero en incorporar el barbijo, allá en febrero de 2020, cuando todo parecía lejano (“soy asmático, amigo; me tengo que cuidar”, apuntaba).  Y más adelante, ya en pleno aislamiento, publicó un divertido video en sus redes junto a su compañera, explicando en tres simples pasos cómo cortarse el pelo en casa. “No se apuren en volver. Esperemos para estar seguros”, decía. Sabiendo que ese esperar iba en contra de sus propios intereses.

Y el que realmente estuvo complicado en esa situación fue su hermano, Mariano, que pasó 60 días internado en terapia intensiva, hasta que finalmente pudo recuperarse.

Gabriel fue una persona muy querida entre sus propios colegas. Por eso no extrañaron las palabras dolor de Alberto Dimenza, secretario de la Federación Argentina de Peinadores y Afines. Desde ayer, las peluquerías de la región ya no serán iguales. Faltará ese aporte que le daba un toque tan profundamente personal y humano.

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