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09/12/2021

Un fallo judicial inclusivo les permitió convertirse en familia

Se trata de una pareja homoparental sorda que adoptó a un niño con discapacidad.
Un fallo judicial inclusivo les permitió convertirse en familia
Un fallo judicial inclusivo les permitió convertirse en familia

Poniendo el foco en las necesidades de un niño de 6 años y valorando la dedicación el amor y las posibilidades de una pareja de criarlo, una jueza de Familia de la Segunda Circunscripción Judicial otorgó la adopción del pequeño a una de Neuquén.

De este modo el niño ya es hijo “legal” de una pareja que lo recibió en su hogar hace varios meses.

El vínculo ya había comenzado, el amor, el deseo de ser familia, las cualidades para hacerlo, estaban presentes. Para que la historia se completara, se necesitaba el fallo legal, la firma que ratificase el vínculo y otorgase tranquilidad.

Este proceso está protagonizado por una pareja homoparental que en un momento de su historia en común decidió que estaban preparados para ser padres. Ambos progenitores son sordos y esta experiencia de vida les permitió saber que podrían asumir la crianza de su hijo, quien ha sido diagnosticado con una discapacidad motriz y del habla.

La sentencia de adopción es reciente, en contraposición a lo que es la historia del pequeño (de quien se reserva la identidad por ser menor).

Se trata de un nene que vivió en residencias de menores dependientes del Estado desde temprana edad y también fue integrado al programa “Familias Solidarias” de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) de Río Negro. En 2019 comenzó la búsqueda de una familia adoptiva para el niño a través del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos de Río Negro (Ruagfa), la cual arrojó resultados negativos.

En 2020 durante la pandemia el menor vivió con una mujer y sus tres hijos, quienes integran el programa “Familias Solidarias”. Esta herramienta de la Senaf permite que las niñas, niños y adolescentes puedan vivir en un entorno familiar entre tanto se llega a proceso de adopción definitiva. Es por ello que se difunden las búsquedas de adoptantes. En ese punto llegan a la vida del pequeño dos personas que, a pesar de no estar inscriptas en el Ruagfa, manifiestan su voluntad de adoptar. Valorando que en Río Negro no hubo resultados positivos para obtener adoptantes dentro del Registro, la Justicia analizó la solicitud de la pareja de la ciudad de Neuquén.

El camino comenzó a trazarse cuando la pareja homoparental obtuvo la guarda pre adoptiva y hoy pueden contar orgullosos que se les otorgó la adopción plena del niño.

En el proceso hubo muchos actores involucrados: Por el lado de los padres una amiga de ellos  interprete de lengua de señas quien que fue la encargada de transmitir en Tribunales el deseo de sus amigos de ser paternar. Por parte de la justicia fue vital la intervención de la Defensora Oficial del Fuero de Familia, Ana María Streidenberger, la Defensora Civil de Menores Elisabeth Quesada, la jueza de Familia Moira Revsin, psicopedagogos, trabajadores sociales y psicólogos.

En relación a la pareja adoptante la jueza Revsin marcó que “por sus experiencias de vida se trata de dos personas que entendían muy bien lo que significaba vivir en una sociedad que muchas veces es hostil con las personas que no se encuentran en los estándares medios. Tienen muy aceitados los mecanismos para eliminar aquellas barreras que la sociedad tiene levantadas”.

La sentencia es histórica en muchos aspectos y establece entre otros puntos que el niño puede seguir en contacto con la familia solidaria con la cual convivió por un año. Para esto se valoró que el contacto del pequeño con cada integrante de ese núcleo fue fundamental en su evolución.

 

 

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