Comenzó el juicio al policía acusado de dispararle a su pareja en Roca: la víctima aseguró que le "apuntó y tiró"
Este jueves empezó el juicio contra Mariano Ñancuan, un cabo primero de la Policía de Río Negro acusado de haberle disparado de forma intencional a su entonces pareja. Con versiones enfrentadas entre lo declarado por la víctima, el acusado y un amigo policía de Ñancuan, el debate buscará determinar qué ocurrió la noche del 18 de mayo de 2025.
El hecho ocurrió en mayo de 2025, cuando Mariano Ñancuan, junto a sus dos hijos y Iara, la víctima, fueron a cenar a un bar en Cervantes. Luego de una discusión, la pareja regresó a la ciudad en medio de un conflicto y, durante la madrugada, en circunstancias que aún los jueces Alejandro Pellizón, Maximiliano Camarda y Gastón Martín deben esclarecer, Iara recibió un disparo en el pie con el arma reglamentaria de Ñancuan.
Según indicó el fiscal Gastón Britos Rubiolo, el eje del debate es establecer si se trató de un ataque en medio de una discusión de pareja o de un disparo accidental, como sostiene la defensa del imputado.
En su testimonio, Iara afirmó que la relación con Ñancuan se extendió por unos diez meses y que estuvo atravesada por situaciones de violencia. Describió el vínculo como “intenso y tóxico”, con episodios de celos, discusiones y agresiones. Según relató, no podía salir sin reproches y mencionó situaciones de violencia física.
Sobre la noche del hecho, Iara contó que, después de una discusión, él estaba "fuera de sí". Aseguró que la obligó a subir al auto cuando ella quería irse y que, ya dentro de la vivienda, tomó la pistola. En ese momento, la víctima le pidió que se detuviera porque tenía miedo. Luego, declaró que fue él quien le apuntó y disparó y que, tras ver la herida, comenzó a pedirle perdón y a decirle que "no quería perder el trabajo ni a sus hijos".
La postura del acusado, en cambio, apunta a un "descuido" y sostiene que el disparo se produjo cuando el arma cayó al piso. Según la defensa, a cargo de Gustavo Viecens, se trató de una maniobra irresponsable en un contexto de consumo de alcohol durante la madrugada, con una supuesta caída del arma que derivó en la detonación, pero sin intención de herirla.
La principal contradicción surgió con la declaración de un testigo cercano a Ñancuan, amigo de hace años y compañero de trabajo en la Comisaría Tercera. Según relató, la noche del hecho recibió un llamado en el que el imputado le decía que estaba angustiado, que no sabía qué hacer y que necesitaba ayuda. Al llegar al departamento, afirmó haber visto a la mujer sentada en la cama y que ella le explicó que el disparo “se había escapado”.
Sin embargo, esa versión contrasta con lo declarado por Iara, quien expresó que el amigo de Ñancuan supo "desde el primer momento" lo que había ocurrido y que fue ella misma quien, por teléfono, le dijo que su amigo "agarró la pistola y le disparó".
Otro de los puntos que se analizó en la audiencia fue la ausencia de la vaina del arma reglamentaria desde la que salió el disparo. Una perito de Criminalística explicó que no fue hallada durante el relevamiento, pese a que sí se encontró el proyectil incrustado en el suelo. Ese faltante generó preguntas durante el juicio, incluso hacia el policía amigo del imputado, a quien se le consultó si la había retirado, lo que negó.
La ronda de testigos continuará y el tribunal deberá resolver sobre la responsabilidad de Hugo Mariano Ñancuan, luego de evaluar las distintas versiones sobre cómo se produjo el disparo.