Crece la demanda en el hospital por la crisis y la ausencia de guardias en los privados
No es ninguna sorpresa que la actualidad social y económica en el país golpea a los que menos tienen, pero también está empezando a hacer mella en varias clases sociales. ANRoca dialogó con la directora del Hospital Francisco López Lima, SIlvana Aguilar, para conocer de que manera afecta esta situación.
La crisis afecta a la comunidad en general donde muchas familias han dejado de contratar las prepagas por los elevados precios y han vuelto a las obras sociales o incluso a la salud pública, pero también hay otros factores que influyen en esta decisión de los usuarios.
Cabe recordar que hasta la fecha la gran mayoría de las prepagas no se sumaron al plan oficial del Gobierno, que pretende reducir las cuotas. Hasta la fecha solo 43 prepagas se han inscripto en el Registro Nacional de Agentes del Seguro (RNAS). La sorpresa reside en que las prepagas más importantes del país, que dominan alrededor del 80% del mercado, aún no forman parte de este listado.
"Se nota mucha demanda, de hace un tiempo atrás, desde que las clinicas no tienen guardias" nos cuenta Aguilar. El Hospital funciona con la guardia las 24 horas del día y siempre tiene especialistas ante cualquier necesidad, algo que no ocurre en las instituciones privadas donde muchas veces no hay ni siquiera médicos clínicos.
Las guardias pedíatricas también son un problema. Las clínicas y sanatorios privados no brindan este servicio, alguno de ellos lo hacen sólo en cierto horario, mientras que el hospital lo tiene de lunes a lunes.
"Tenemos que salir a resolver y atender con recursos de salud pública a personas que tienen como cubrirse (con obras sociales o prepagas), pero que no tienen donde, esto afecta a la atención de los demas, ya que los recursos se van y se hacen poco" revela la responsable del nosocomio y agrega "Esto genera un gran deficit porque te gastaste eso y esas obras sociales nunca realizan el pago que deberían hacernos".
A todo ello, la directora recuerda que muchas veces, para los usuarios de la salud "somos el último orejón del tarro, pero terminamos resolviendo, damos respuestas con o sin obras sociales, porque si no lo hacemos nos rompen las puertas, le pegan al personal, queman cosas".
Toda esta demanda que se incrementa día a día hace necesario llevar adelante una planificación constante con los recursos que se hacen "finitos".
Consultada por el plantel profesional, Aguirre asegura que "hay, pero algunos se van o priorizan trabajar en la parte privada porque es difícil ponerse a la par de lo que ofrecen económicamente".