Ruta 22: le secuestraron la licencia a un camionero porque era trucha
Un operativo de control vehicular de rutina sobre la Ruta Nacional Nº 22 terminó con el secuestro de una licencia de conducir presuntamente apócrifa y el inicio de una causa judicial. El hecho ocurrió a la altura del kilómetro 1198, en jurisdicción de la localidad de Allen, donde el personal del Cuerpo de Seguridad Vial rionegrino detectó la maniobra ilegal.
El procedimiento se desencadenó cuando los efectivos policiales detuvieron la marcha de un camión Mercedes-Benz que transitaba en sentido este-oeste. Al momento de requerir la documentación obligatoria para circular, el conductor entregó una credencial física que de inmediato despertó las sospechas de los uniformados debido a visibles irregularidades en su fisonomía.
La prueba de la luz UV y el cruce de datos
Para salir de dudas, los agentes sometieron el carnet a un examen con luz ultravioleta (UV). La prueba técnica fue contundente, ya que el documento no exhibía las tintas fluorescentes reactivas que caracterizan a las licencias legítimas y presentaba terminaciones totalmente incompatibles con una credencial oficial del Estado.
La tecnología y el cruce inmediato de datos con Nación permitieron confirmar que el plástico era un engaño.
Seguidamente, los efectivos realizaron una consulta en tiempo real con las bases de datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). La respuesta del organismo nacional confirmó el peor escenario, reflejando que el chofer no figuraba en el sistema con ninguna licencia de conducir habilitada ni registraba trámites vigentes para obtenerla.
Imputación y causa judicial
Ante la contundencia de los hechos, el personal policial se comunicó de forma inmediata con la Fiscalía de turno de General Roca. Desde el Ministerio Público se ordenó el secuestro inmediato de la licencia apócrifa para someterla a peritajes caligráficos, además de disponer la imputación formal del conductor en una causa penal por presunta falsificación de documento público.
El chofer continuará el proceso supeditado a la causa, mientras que la investigación judicial seguirá su curso para intentar rastrear el origen de la credencial falsa y determinar las responsabilidades correspondientes.