Una delicia: cómo hacer cookies de caramelo salado y chocolate amargo
Si sos fan de las combinaciones intensas, estas cookies de caramelo salado y chocolate amargo son para vos. La mezcla del caramelo crocante con el chocolate semiamargo logra un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo salado, mientras que la masa queda suave por dentro y apenas crocante por fuera. ¡Probalas!
Ingredientes:
Para el caramelo:
120 gramos de azúcar
40 gramos de manteca
1 cucharadita de sal
Para la masa:
110 gramos de manteca derretida
100 gramos de azúcar rubia
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 huevo
200 gramos de harina 0000
1 cucharadita de polvo para hornear
1 pizca de sal
1 cucharadita de almidón de maíz
150 gramos de chocolate semiamargo picado
Preparación:
1- Preparar el caramelo colocando el azúcar en una sartén a fuego medio. Dejar que se derrita sin revolver hasta obtener un color ámbar.
2- Incorporar la manteca y mezclar cuidadosamente hasta integrarla por completo. Sumar la sal y revolver unos segundos más.
3- Volcar el caramelo sobre una placa o papel manteca formando una capa fina. Dejarlo enfriar completamente hasta que se endurezca.
4- Mientras tanto, preparar la masa mezclando la manteca derretida con el azúcar rubia. Agregar la esencia de vainilla y el huevo e integrar bien.
5- Incorporar la harina, el polvo para hornear, la pizca de sal y el almidón de maíz. Mezclar hasta obtener una masa homogénea.
6- Picar el chocolate semiamargo en trozos medianos. Una vez frío, quebrar el caramelo en pedazos irregulares y agregarlos a la masa junto con el chocolate picado. Mezclar suavemente para distribuir ambos ingredientes sin romper demasiado el caramelo.
7- Llevar la masa a la heladera durante 15 minutos para que tome consistencia.
8- Pasado ese tiempo, formar bolitas del mismo tamaño y distribuirlas sobre una placa para horno dejando espacio entre cada una.
9- Cocinar en horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que los bordes comiencen a dorarse. Retirarlas del horno y dejarlas enfriar unos minutos sobre la placa antes de pasarlas a una rejilla.