2026-07-03

Triquinosis: Desde el INTA explicaron por qué el análisis de laboratorio es el único método de control seguro

La médica veterinaria Mónica Felice detalló los pasos esenciales para una faena segura en el ámbito familiar y explicó cómo el análisis clínico previo a la manipulación de la carne protege la salud de la comunidad.

La triquinosis continúa siendo una de las principales preocupaciones sanitarias en las producciones porcinas de la región, fundamentalmente en aquellos ámbitos donde se sostiene la elaboración casera de embutidos. Frente a este panorama, Mónica Felice, médica veterinaria de la Agencia de Extensión Rural del INTA de Villa Regina, remarcó la necesidad de entender la gravedad de esta enfermedad.

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La profesional explicó que "la triquinosis se considera zoonosis justamente porque nosotros podemos ser parte de este ciclo de vida de este parasito" y advirtió de manera contundente que "a nosotros nos afecta de la misma manera que les afecta a los animales".

Uno de los mayores desafíos para el productor radica en que la presencia de la afección es completamente invisible en el animal vivo, lo que anula cualquier tipo de diagnóstico ocular en el campo.

La especialista derribó el mito de la detección temprana al asegurar: "El productor no se va a dar cuenta si el animal está afectado o no de triquinosis”, sostuvo.

A esto agregó un dato clave sobre la evolución de la infección en los criaderos, y aclaró que "no presentan sintomatología evidente aquellos animales que tienen este parásito...", lo que vuelve al testeo el único camino seguro.

Para contrarrestar este riesgo latente, desde el organismo nacional hicieron hincapié en que la higiene estructural y el control de las plagas resultan determinantes en el día a día. La médica veterinaria insistió en las pautas de manejo y alertó la importancia sobre el control de roedores en los establecimientos.

En ese mismo sentido, remarcó la importancia de la constancia sosteniendo que hay que "no bajar los brazos en ese sentido, porque ante la mínima bajada de brazos podemos llegar a ocasionar una situaciones de contagio, y contagio en los humanos".

El único método de control seguro

Afortunadamente, existe un fuerte arraigo cultural en la región respecto al examen de la carne, un hábito que Felice destacó como una fortaleza propia del Alto Valle. La veterinaria valoró que "en nuestra zona todavía está la elaboración de los chacinados de manera familiar y se mantiene también la tradición de hacer realizar este tipo de análisis, lo cual da una tranquilidad" tanto a quien produce como a su entorno.

"Muchos productores al faenar sus cerdos, hacen este tipo de análisis por una cuestión de preservación propia de la salud de sus familias, y también por una cuestión de conciencia general en la población", analizó.

La especialista reiteró la importancia del análisis de digestión enzimática en aquellos animales ya faenados listos para ser consumidos. Para cumplirlo de forma efectiva, detalló los pasos a seguir: "Luego de la faena del cerdo, se toma la muestra, se contacta al médico veterinario habilitado o laboratorios de bromatología de municipios para hacerlo. Después hay que esperar los resultados y finalmente si se puede proceder a la manipulación del alimento".

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