En Plaza San Martín, organizaciones de Roca visibilizan la lucha contra los consumos problemáticos y el narcotráfico
La Plaza San Martín de Roca es escenario de una jornada de encuentro, reflexión y participación comunitaria para visibilizar la problemática de los consumos problemáticos y el avance del narcotráfico en los barrios. La actividad se desarrolló en el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas y coincidió con los 10 años del movimiento "Ni un pibe ni una piba menos por la droga".
La propuesta, que comenzó hoy a las 11 y se extenderá hasta las 16, reunió a organizaciones sociales, instituciones y espacios comunitarios que trabajan diariamente en la prevención, el acompañamiento y la asistencia de personas que atraviesan situaciones de consumo problemático.
Entre las entidades presentes estuvo el Centro de Atención y Acompañamiento "Ruca Piuke" de Barrio Nuevo, que asiste y acompaña a jóvenes en situación de extrema vulnerabilidad.
"Cumplimos 10 años y es el Día Internacional de Lucha contra el Narcotráfico y el uso indebido de drogas. Hoy realizamos una jornada cultural y recreativa visibilizando esta problemática y a todos los organismos que trabajan sobre el consumo problemático", expresó Ailén Ulloa, referente del espacio.
De la actividad también participaron integrantes del Centro de Salud de Barrio Nuevo, como parte de la red interbarrial que articula acciones en el territorio junto a otras organizaciones e instituciones de la ciudad. Al igual que el Centro Barrial Carlos Acutis, el Cepla, Cáritas Argentina y el Centro de Contención Infanto Juvenil "Los vencederos".
La jornada incluye propuestas culturales, espacios de intercambio y actividades recreativas abiertas a la comunidad, con el objetivo de poner en agenda una problemática que atraviesa a numerosos sectores y que requiere respuestas integrales y un trabajo articulado entre el Estado y las organizaciones sociales.
La iniciativa "Ni un pibe ni una piba menos por la droga" nació hace una década impulsada por la Federación de Hogares de Cristo y con el tiempo se consolidó como un movimiento enfocado en la prevención y el abordaje de los consumos problemáticos en niños, adolescentes y jóvenes. Surgió en los barrios populares del país como una respuesta colectiva frente a la falta de oportunidades y el avance del narcotráfico.
Actualmente, el movimiento está integrado por una amplia red de organizaciones sociales, religiosas, culturales y deportivas. Entre ellas se destacan la juventud de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), la Federación de Hogares de Cristo, promovida inicialmente por los denominados "curas villeros" y acompañada por el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, y Cáritas Argentina.
A diez años de su creación, el movimiento volvió a encontrarse en las plazas y en los barrios para renovar un reclamo que sostiene desde sus inicios: que ningún niño, niña o joven quede solo frente al consumo problemático.