DESEMPLEO
Era Javier Milei: hay 22.000 empresas menos en relación a finales de 2023
Desde que Javier Milei asumió la presidencia, Argentina ha visto un cambio drástico en su paisaje económico, particularmente en el sector empresarial. Han surgido inquietudes basadas en datos recientes proporcionados por la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), los cuales revelan una preocupante disminución en la cantidad de empresas registradas en el país. En comparación con finales de 2023, casi 22.000 empresas han cerrado sus puertas, planteando serias preguntas sobre el futuro del empleo formal en la nación.
En un esfuerzo por revivir el empleo registrado, el gobierno de Milei ha impulsado un proyecto de reforma laboral. Sin embargo, la situación es compleja, dado que el sector informal abarca un 43% de la fuerza laboral, según cifras del propio gobierno. Con la proclamada agenda libertaria del nuevo presidente, se esperaba un crecimiento económico significativo. Sin embargo, críticos argumentan que las políticas anarcocapitalistas han tenido un efecto devastador en las empresas locales, forzando una tendencia hacia la informalidad laboral.
Observando los datos recientes, se revela que solo en noviembre del año anterior, 892 empresas cerraron sus puertas, acumulando un saldo de 9.722 empleadores menos en los primeros once meses de 2025. Esta es solo una parte de una tendencia más amplia que ha devastado el sector empresarial bajo la administración actual. La construcción ha sido uno de los sectores más afectados, compuesto significativamente por entidades que apenas lograron desafiar las adversidades económicas antes de sucumbir a una inminente recesión.
En un desglose de los números, observamos que en noviembre de 2023, el sistema de riesgos laborales albergaba a 512.357 empleadores activos y 9.857.173 trabajadores registrados. Para noviembre de 2025, había disminuido a 490.419 empresas y 9.566.571 trabajadores, lo que conduce a una inquietante reducción neta de 21.938 empleadores y 290.602 trabajadores formales. Estos números destacan la fragilidad del tejido empresarial en un clima económico que ha sido inflexible para empresas jóvenes, con el 34% de los cierres correspondiendo a negocios con menos de tres años de vida.
La administración Milei enfrenta acusaciones graves de manipular las cifras económicas a través de un INDEC enteramente controlado por el Ejecutivo. A medida que la desconfianza pública crece, surge un debate sobre la viabilidad del modelo económico impulsado por el nuevo régimen. La caída continua y significativa en el número de empleadores legítimos puede reflejar insuficiencias mayores en la implementación de políticas económicas realmente sostenibles que puedan enfrentar los desafíos globales de hoy.