Estudiantes de Enfermería alertan por el deterioro del edificio donde cursan
Estudiantes de la carrera de Enfermería difundieron un comunicado dirigido a la comunidad universitaria en el que expresan su preocupación por el estado edilicio del edificio donde se dicta la carrera y por la falta de respuestas de las autoridades responsables.
Según manifestaron, la situación actual responde a una “decadencia enorme en cuanto a la infraestructura”. En ese contexto, señalaron que en los últimos años recibieron “promesas incumplidas” respecto a mejoras edilicias y condiciones adecuadas para el desarrollo de la actividad académica.
En el texto, los estudiantes hicieron referencia al Convenio de Cooperación y Asistencia Técnica para la carrera de Enfermería firmado entre el Ministerio de Salud de Río Negro y la Universidad Nacional del Comahue, cuyo vencimiento está previsto para abril del corriente año. Indicaron que dicho acuerdo “no fue cumplido ni respetado”, y que hasta el momento no recibieron precisiones sobre si podrán continuar cursando en la sede actual o si habrá modificaciones.
Respecto al edificio, detallaron que cuenta con solo dos aulas para una matrícula numerosa y que actualmente dispone de un único baño, el cual debe ser compartido entre docentes y estudiantes. De acuerdo al comunicado, otro sanitario fue cerrado debido a filtraciones registradas desde diciembre del año pasado, situación que, aseguran, aún no fue solucionada. También mencionaron problemas de olores y condiciones insalubres en distintos sectores.
Los estudiantes señalaron además la existencia de grietas visibles en la estructura del edificio y afirmaron que, según los profesionales que realizaron inspecciones, el lugar fue considerado “peligroso o no, dependiendo del arquitecto que lo visite”. En ese sentido, expresaron que concurren a cursar y rendir “con el temor de que el edificio pueda colapsar”.
En el comunicado también se menciona la falta de limpieza y mantenimiento del predio, lo que - según indicaron- genera acumulación de suciedad y posibles “focos infecciosos” que pondrían en riesgo la salud de estudiantes, docentes y personal.
Finalmente, los estudiantes afirmaron haber agotado “todas las instancias de comunicación de manera respetuosa” y reclamaron la necesidad de contar con un espacio seguro para continuar con su formación. “Estamos cansados de reuniones donde todo queda en palabras”, señalaron, y advirtieron sobre la incertidumbre respecto a la continuidad de la cursada y la posibilidad de finalizar sus estudios.