NÚMEROS QUE PREOCUPAN
Crisis en el empleo formal: ya cerraron 20.000 empresas en los últimos 22 meses
En los últimos casi dos años, Argentina ha experimentado un fenómeno preocupante: el cierre masivo de empresas y el impacto devastador que esto ha tenido en el empleo formal. Se estima que más de 19.000 empresas han cerrado sus puertas, un reflejo tangible de una economía que lucha por mantenerse a flote bajo nuevas directrices políticas y reformas económicas.
La Superintendencia de Riesgos del Trabajo estima que este fenómeno ha dejado un vacío significativo en el mercado laboral formal con la desaparición de aproximadamente 260.000 empleos formales, lo que profundiza el desafío laboral en el país.
Históricamente, la Argentina ha enfrentado dificultades económicas cíclicas, pero el período actual se ha caracterizado por una serie de decisiones políticas que han tenido un impacto inmediato en el empleo. Antes de que asumiera su cargo el presidente Javier Milei en noviembre de 2023, el panorama laboral ya mostraba signos de tensión con 511.337 empleadores registrados. Sin embargo, en poco menos de dos años, esta cifra se ha reducido notablemente, cayendo a 492.223 en septiembre de 2025.
Durante el mandato de Milei, las propuestas libertarias han dominado la agenda política, poniendo en vilo a la economía nacional. Una de las medidas más controvertidas ha sido la suspensión de obras públicas a nivel nacional, lo que ha golpeado con fuerza a la industria de la construcción.
Esta decisión, sumada al incremento en los costos operativos del sector privado, ha llevado a una disminución tajante de las "unidades productivas", término que engloba a entidades tanto del sector público como privado dedicadas a la producción de bienes y servicios.
El sector manufacturero, el comercio y, quizás más dolorosamente, el sector público, han sido los más afectados. La realidad en estos sectores complica aún más el panorama económico, ya que la escasez de empleadores registrados y empleos formales se traduce en una reducción significativa del empleo seguro y de calidad. Esto va en contra del objetivo del ministro de Economía, Luis Caputo, que había animado las esperanzas del mercado con visiones de crecimiento y formalización para 2026.
Sin embargo, incluso en medio de esta perturbadora atmósfera económica, hubo intentos de recuperación laboral reportados en 2024 desde la SRT. Aunque insuficientes, esos reflejos positivos demostraron que con estabilización y medidas adecuadas es posible, al menos, iniciar un camino hacia la recuperación.
A pesar de ello, el saldo sigue siendo desfavorable, subrayando la necesidad urgente de reformular las estrategias económicas del país para salvaguardar el empleo y sostener el vital motor productivo que las empresas representan.