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El té de kombucha, una bebida que reduce la glucemia y ayuda a controlar la diabetes
Investigadores de la Universidad de Georgetown, en colaboración con otras universidades, han llevado a cabo un estudio en el que se ha demostrado que el té de kombucha puede ayudar a combatir la diabetes tipo 2 y reducir los niveles de glucemia en pacientes diabéticos.
El té de kombucha es una infusión fermentada con bacterias y levaduras, que ha sido consumida en China desde el año 200 a.C. En la década de los 90, esta bebida ganó popularidad en Estados Unidos y su consumo se ha extendido en los últimos años debido a sus posibles beneficios para la salud. Aunque aún se necesita más investigación científica, algunos estudios han mostrado que la kombucha puede tener efectos positivos en el sistema inmune y actuar como protector contra las inflamaciones.
El estudio realizado por los investigadores de Georgetown analizó a 12 pacientes con diabetes tipo 2, quienes consumieron 230 ml de kombucha durante cuatro semanas. Los resultados obtuvieron que esta bebida ayudó a reducir los niveles de glucemia en ayunas de 164 a 116 mg/dl. Estos resultados respaldan la idea de que el té de kombucha puede ser beneficioso en el control de la diabetes.
Al analizar los microorganismos presentes en la kombucha, se identificó la presencia de ácido láctico, bacterias del ácido acético y una levadura llamada Dekkera. Estos componentes podrían estar relacionados con los efectos positivos de la kombucha en la diabetes, aunque se requiere de más investigación para confirmar estas conclusiones.
Si bien el té de kombucha no debe ser considerado como un tratamiento único para la diabetes, este estudio muestra que puede ser una opción complementaria para ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre. Es importante que los pacientes consulten siempre a su médico antes de incorporar cualquier nuevo producto a su dieta.
En conclusión, el té de kombucha se presenta como una bebida milenaria con potenciales beneficios para el control de la diabetes. Aunque se necesita mayor investigación, los resultados de este estudio respaldan su uso como una opción complementaria en el tratamiento de esta enfermedad.