Monsalve confesó el crimen de Agostina: "Yo no necesitaba de nadie para hacer lo que hice, yo soy el único responsable"
“Yo la maté” fue lo que confesó en el juicio Juan Carlos Monsalve, el autor material del homicidio de Agostina Gisfman, la joven secuestrada en Cipolletti y asesinada en un basural de Centenario y prendida fuego en un intento por eliminar las pruebas.
“Sé que destruí una chica que todos los momentos que estuve con ella eran buenos, y no hablo de lo sexual. Ella era alegre, una chica avanzadora, quería salir de ese lugar (sus adicciones), me gustaba hablar con ella” fueron las palabras que eligió Monsalve para iniciar su declaración.
Tal como había planteado la fiscalía, en su relato Monsalve declaró haber tenido encuentros sexuales con la joven. El asesino declaró que en uno de los encuentros, Agostina le "robó droga que yo recibía para vender y 1.300.000 pesos" que posteriormente intentaría recuperar.
“Ella me dijo que me iba a devolver algo de dinero, pero la droga no la iba a poder devolver porque toda la marihuana, se la había fumado ella y toda la cocaína se la había consumido su pareja” señaló.
El 14 de mayo, en el horario de las 19,30, Agostina debía esperar a Monsalve en la rotonda de la ruta 151 y Circunvalación. Monsalve declaró que las intenciones de este encuentro eran las de salir a pasear y comer pero en el trayecto tuvieron una discusión que terminaría con la vida de Agostina.
"Cambiaba mucho cuando se drogaba, se volvió incontrolable, tuvimos una discusión y paso lo que pasó" confesó y en un intento de responsabilizar a la víctima, añadió que "Agostina enojada era brava. La cosa podría haber terminado al revés"
En el basural, la última imagen que habrá visto la mujer, fue la mano de Monsalve armada con un cuchillo de grandes dimensiones. Luego, dos puntazos le llevaron la vida. Allí, el femicida junto a su sobrino Claudio y Julio Zapata, le prendieron fuego al cuerpo.

Sin embargo, en su declaración, Monsalve asumió toda la responsabilidad del hecho desligando a Chinease y a su esposa Ana María Perales. En cuanto a su sobrino Claudio y Julio Zapata, los describió sólo como colaboradores. "Yo no necesitaba de nadie para hacer lo que hice, yo soy el único responsable"
Entre lágrimas, Monsalve hizo alusión al 25 de mayo del 2021, día en el que le amputaron las dos piernas a la altura de las rodillas a causa de su diabetes. "Sé que me voy a morir en la cárcel, así que no me tengan piedad, yo sé que este es el castigo de Dios. Hoy me arrastro en el piso, hace un año yo jugaba al fútbol".
"Yo sé que no se lo merecía y estoy realmente arrepentido, pero la maté y no puedo volver el tiempo atrás, sólo recibir lo que me toque. Destruí una familia y les pido disculpas. Sé que no hay motivo para matar a una persona, pero me salió de las manos" concluyó el asesino.
