Doce años después de un atentado explosivo, la familia Maciel reclama justicia
Una docena de años después, con la investigación cerrada por falta de pistas concretas, su familia sigue reclamando justicia. La posibilidad de reparación de tanto dolor sabiendo, al menos, quién y por qué produjo aquel atentado. José Domingo Maciel trabajaba como barrendero en la municipalidad de Cipolletti. Aquel día, un 13 de julio de 2010, encontró un paquete extraño en la puerta de la Escuela de Cadetes de la policía provincial, sobre la calle Fernández Oro y Sáenz Peña. Cuando intentó manipularla para continuar con su trabajo, una violenta explosión sacudió la madrugada. Su cuerpo quedó desarticulado a 10 metros del lugar de la detonación. Eran las 3.10. Tenía 60 años.
En 2022, sus hijos no se resignan a la falta de justicia. A que no haya una línea de investigación que haya llegado siquiera cerca del o los culpables. La causa está en la justicia federal y se encuentra archivada aunque los familiares siguen realizando gestiones. “Cambiamos de abogado, ahora está Velasco que nos va a representar y tenemos la esperanza de que se sepa la verdad”, explicó su hija Mariela Maciel.
“Este atentado se llevó no solamente la vida de mi papá, sino también la de mi mamá, de tanta tristeza, de no saber qué pasó”, resaltó.
La bomba, de tipo casera, se había armado con una garrafa de tres kilos, a la que se le agregaron pólvora, desperdicios metálicos y un detonador. Un segundo artefacto se encontró a unos 350 metros, sobre la oficina de la empresa telefónica. La suposición original fue que el estallido los sorprendió cuando estaban tratando de terminar el ensamblaje de la otra.
Durante la investigación se manejaron cuatro hipótesis sobre el móvil y los posibles autores materiales del hecho:
- En un primer momento se supuso que la bomba tenía por objetivo la Escuela de Cadetes y podía tratarse de una interna policial o de un ajuste de cuentas;
- Después apareció una autodenominada agrupación anarquista “Liberación total”, que desde Chile reivindicó el atentado en venganza por la muerte del adolescente Diego Bonefoi, ocurrido en Bariloche.
- Una tercera línea de trabajo pensaba que el atentado en realidad iba dirigido hacia la Brigada de Investigaciones, que en ese tiempo estaba al lado de la Escuela de Cadetes. Se suponía que podía tratarse de una venganza narco, luego de que se desbaratara una red vinculada al “clan Montesino”.
- Durante el gobierno de Mauricio Macri, se reflotó el caso para vincularse a la agrupación Resistencia Ancestral Mapuche.
Doce años después, ninguna de estas líneas investigativas tuvo el suficiente peso como para realizar alguna intervención llevar a alguna persona frente a la justicia. Mariela Maciel sufre y pide: “si alguien sabe algo, si alguien quiere contar lo que realmente pasó esa madrugada, estamos acá. Somos una familia que quedó destrozada por el dolor”.
El intendente de Cipolletti apuntó: “Pasaron los años y todavía no sabemos cuál fue la causa final porque la justicia todavía no aparece. Hay que seguir siendo solidarios con la familia porque más allá de la pérdida física, la pérdida espiritual no ha desaparecido porque la justicia no ha esclarecido el hecho. Uno de los momentos más duros que hemos pasado, porque no le encontramos explicación, el trasfondo, ni el fin”.