La estudiante de medicina está muy grave y depende de un milagro
La joven que fue atacada a golpes el sábado por la noche se encuentra en estado muy grave y su evolución depende de un milagro. “Tiene un pronóstico muy reservado; hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance. Solo nos resta esperar”, comentó la directora del Hospital de Cipolletti, Claudia Muñoz. Los familiares viajaron desde La Pampa para acompañarla en este dramático momento.
La muchacha, de 19 años, fue identificada como María Agustina Fernández, y a principios de año se había instalado en Cipolletti para estudiar Medicina. El sábado a la noche fue encontrada en su departamento, tendida en medio de un charco de sangre. Trasladada de urgencia al centro de salud, se constató que presentaba varios golpes en la cabeza y abundante pérdida de sangre. Hoy está en terapia, con respiración asistida y un pronóstico de extrema gravedad. En el hospital invitaron a todos sus allegados a rezar por un milagro.
En declaraciones periodísticas, la directora del nosocomio reconoció que “no hay nada para decir que sea favorable. Hay que esperar para ver cómo evoluciona. La medicina no es una ciencia exacta. Hay que esperar. Hay que rezar y ver si puede haber un cambio”. La médica tomó un poco de aire, como para encontrar las palabras más adecuadas: “desgraciadamente el pronóstico es muy grave”.
“Nuestros médicos hablaron con la familia, le informaron sobre la situación de la paciente”, comentó. Los padres de la muchacha estuvieron desde muy temprano en el hospital y después de las 10 se retiraron al departamento para descansar unos minutos después de la tensión acumulada por el viaje y el impacto de la triste noticia.
Muñoz manifestó también que “hasta ahora lo que se puede hacer es esperar a ver como evoluciona. Se ha hecho todo. Es lamentable, es una criatura de 19 años”.
En las redes sociales se está realizando una convocatoria para realizar una cadena de oraciones o con las creencias que cada uno sostenga, para apoyar a la distancia la pelea de Agustina por su vida.
Según trascendió, en el departamento de Agustina Fernández faltaban dos celulares y 1.000 dólares. El cuerpo fue encontrado por un amigo de la víctima, con quien iba a salir a cenar esa noche.