2022-05-01

Volcán Domuyo: una experiencia de 4704 metros

Desde los meses de preparación hasta mirar desde lo más alto de la Patagonia

El volcán Domuyo está ubicado en el norte neuquino siendo la montaña más alta de la Patagonia Argentina. Para los y las amantes del montañismo en nuestro país, se presenta como un desafío. Así fue la travesía de dos rionegrinos que la semana pasada hicieron cumbre a casi 5 mil metros.

Claro está que para subir a tanta altura se tuvieron que preparar física y mentalmente.

 “Fueron meses de preparación en los que a la actividad física que hacía le sumé salir a correr diariamente y hacer desde 10 a 15 kilómetros por día. Los kilometrajes eran variados porque dependía de lo que corría Nehuen (su perro)”, nos contó Emerson Casanova, que subió el Domuyo junto a su amigo Fabricio Arrix.  

Estos amigos viajaron desde el sur de la provincia de Río Negro, hasta el norte neuquino para un desafío, una travesía. Allí la empresa Geo Tracker los esperaba para subir. Durante las últimas semanas de preparación subieron cerros de Ingeniero Jacobacci (su lugar de residencia) con mochilas cargadas para acostumbrar el cuerpo a ciertos sacrificios.

¿Cuántos días duró la experiencia?

“Fueron cuatro días. Dejamos el auto a unos 2 mil metros y de ahí  empezamos a caminar hasta los domos que están los 3100 metros. Tardamos 5 horas aproximadamente en llegar. Ahí merendamos, cenamos,  descansamos y al otro día por la mañana subimos hasta los 3800 metros para climatizar, poder adaptarnos a la altura y ver cómo se comportaba  nuestro cuerpo”, afirmaban los jacobacinos.

Caminaron toda la noche para llegar a hacer cumbre. Comenzaron a las 2 de la mañana y llegaron al mediodía.  “Fue la parte que más adrenalina nos generó. Teníamos que llevar muchísima concentración por la dificultad del tramo, lo cual subimos y descendimos ayudados por una soga”, cuentan los jóvenes que tienen pensado hacer una montaña de más altura.

Una de las mayores dificultades de subir una montaña es el frío. Bajas temperaturas que  hacen el recorrido aún más difícil. Aunque tiene su recompensa…

¿Qué fue lo más gratificante de la aventura?

“Llegar a lo más alto de la Patagonia te da una sensación increíble”. Se encuentran muchísimos sentimientos que en el camino van apareciendo. Nuestros guías nos dieron una charla motivacional para llegar con otras perspectivas de y con otros sentimientos encontrados”, cuenta Emer.

También menciona a las energías: “El volcán nos recibió muy bien,  tuvimos un clima espectacular, vimos un paisaje hermoso que no siempre se ve y el grupo con el que subimos que fue un grupo excepcional”.

La vuelta a las montañas para ellos tiene ubicación en Bariloche y es el Cerro Tronador. Quieren finalizar el año con esa experiencia; y el año que viene encarar el volcán Cordón del Plata que tiene cumbre a unos 5968 metros de altura.  Un sueño a cumplir, es el Aconcagua.

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