2022-02-24

EL GERENTE GENERAL DE INVAP Y EL FUTURO DE LA EMPRESA DE ALTA TECNOLOGIA

“El secreto es creer que sí podemos hacer satélites y radares”

Imaginemos una empresa dedicada al desarrollo de satélites de comunicaciones. Que al mismo tiempo puede construir radares para el control del tráfico aéreo y la defensa nacional. Pero que también exporta reactores para la producción de radiosótopos de uso médico. Y que está avanzando en el armado de helicópteros no tripulados. Imaginemos que esa empresa es de la provincia de Río Negro y que está en Bariloche. ¿Ciencia ficción, fantasía? No, la pura realidad. Y Vicente Campenni, su gerente general, resalta lo que significa para un país producir tecnología: “son sistemas que duran décadas, que a lo largo de ese tiempo demandan nuevas inversiones que implican dos o tres veces la inversión original. Hacerlos en el país implica movilizar la economía del país”, comentó.

Y allí está INVAP, ahora empezando a concentrarse en un nuevo proyecto como la construcción del reactor de radioisótopos para China. También, en plena producción del reactor para Holanda y para al India. “La historia es larga. Empieza con un grupo de pioneros que pensaron que era posible hacer tecnología en la Argentina. Y eso es anterior a la creación de Invap. Nace hace más de 50 años en el núcleo de la Comisión de Energía Atónica, con personajes como Jorge Sábato, que ya veía que el conocimiento era un motor de la economía de un país. Era un motor del desarrollo del país”, sostuvo.

Campenni es doctor en física y un especialista formado dentro de la estructura de INVAP a quien le toca ser el responsable de la empresa en su nuevo carácter de CEO y gerente general. Explica que su generación “compró” la idea de que “desde la Argentina se podía desarrollar esto. En ese “se puede”, en el decir “no” al colonialismo mental, es que nace Invap. A partir de esa premisa, todos apostamos objetivo más trascendental de hacer tecnología en el país y que esa tecnología sirva para el desarrollo social y económico del país”.

Pero para alcanzar el grado de integración y equipamiento de la actual empresa, hay que entender un “secreto”: la continuidad de las políticas y los proyectos. “En estos 45 años han habido muchos cambios. En tecnología, si uno no se plantea una continuidad pierde la carrera y después es muy difícil alcanzarla. Buena parte del desafío es buscar esa continuidad, ya sea en la diversificación o en los mercados. Poniendo una pata en los proyectos nacionales y también buscando exportar esos conocimientos adquiridos a través del desarrollo de los proyectos nacionales”.

Y tomar la decisión de construir un sistema de radares o un satélite de comunicaciones desde el principio, es tomar una definición sobre política económica. Porque si se decide importarlos, lisa y llanamente, puede ser un atajo pero también “se pierde la posibilidad de movilizar la economía interna, dice. Y explica que en el desarrollo de estos procesos “el 80 % de los componentes son producción nacional. Hay circuitos integrados, materiales muy específicos, que se deben importar. Pero el 80 % es nacional y de ese porcentaje, más de la mitad no es de INVAP sino de una gran cantidad de PyMEs muy especializadas que nos proveen de nuestros requerimientos, recalcó Campessi.

Ya sea en Holanda, en India, en Australia a principios de los 2000 o en China en el futuro, la consigna de la empresa es que se está representando a la Argentina. “Nos percibimos como embajadores de nuestro país. No estamos simplemente haciendo un trabajo sino representando a Argentina. Esto es una construcción no solo de Invap, sino de todo el sistema de ciencia y técnica que nos permite hacer este tipo de exportaciones”, remarcó.

Pero además de la importancia del sistema científico y tecnológico de un país, está la necesidad del acompañamiento y el lobby – en el buen sentido -, que puedan realizar desde los Estados. “Cuando vendemos algo, por más que el convenio lo firma Invap, el que vende es el país. Y los otros países entienden lo mismo. Hay fuertes lobbys. Cuando vamos a competir, también se involucra el Estado. Y el Estado nos da su aporte. Tanto el provincial, por ser el dueño de la empresa; como el nacional, a partir de garantías, a partir de participar de acuerdos comerciales. Y eso es valioso para nosotros. Porque además es así como se mueven nuestros competidores”, enfatizó Campessi.

 

 

 

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