Culpó al chofer por caerse del colectivo, demandó a la empresa, pero la denuncia no prosperó
Una mujer denunció a una empresa de transporte urbano regional, alegando que por una presunta mala maniobra del chofer de una de sus unidades, ella se había caído en la calle. La justicia no hizo lugar a la demanda.
El hecho denunciado ocurrió en Cinco Saltos y la mujer alegó que en el momento en que ella trataba de bajarse por la puerta trasera del micro, el conductor inició la marcha "abruptamente". Pero algunos testimonios, entre ellos el de un policía que también viajaba en el coletivo, indican que la mujer llevaba seis bolsas de supermercado, tres en cada mano y que por eso perdió el equilibrio y cayó.
La sentenca establece: “los elementos probatorios ya enunciados y valorados sugieren que la causa eficiente por la que la señora perdió la estabilidad y cayó al suelo fue su hecho propio de no tomar la diligencia para descender en forma segura del colectivo, puesto que de acuerdo a lo relatado por testigos lo habría hecho con ambas manos ocupadas con bolsas que contenían mercaderías (3 en cada mano según el testigo Jara). Y ello sin perjuicio de la probable condición adicional de haberlo hecho con una de sus piernas adormecida”.
El caso tuvo dos procesos, uno penal primero y luego la demanda por daños y perjuicios en el fuero civil de Cipolletti. La pasajera pretendía un resarcimiento económico, aunque no quedó demostrada la responsabilidad de la empresa Pehuenche en el incidente.
En el fuero penal el chofer fue sobreseído. Según la mujer, ella descendió por la puerta trasera del micro en la zona de calles Manuel Estrada y General Paz de Cinco Saltos. Dijo la denunciante que cuando estaba en el último escalón, el chofer arrancó abruptamente. En consecuencia, agregó, ella perdió el equilibrio y cayó al asfalto.
Dos policías que también viajaban en el micro relataron la misma secuencia que la mujer pero aseguraron que la pasajera viajaba con tres bolsas de supermercado en cada mano, que se levantó del asiento y en el trayecto hasta la puerta se chocó con uno de los uniformados.
Ese hombre declaró que aparentemente “a la señora se le había adormecido una pierna” lo que habría provocado que al agarrarse de la baranda para descender, perdiese el equilibrio, terminando en el suelo.
Los testigos aseguraron que el colectivo no arrancó abruptamente, por el contrario permaneció detenido incluso cuando la mujer estaba en el asfalto.
Sobre la base de esas pruebas, el fallo de primera instancia rechazó la demanda contra la empresa Pehuenche, lo que fue confirmado en la apelación.