Cazadores rionegrinos rechazan el proyecto que prohíbe el uso de perros: "La solución es controlar más, no prohibir"
El proyecto de ley que busca prohibir el uso de perros para cualquier modalidad de caza en Río Negro generó un fuerte rechazo en el sector. A través de un extenso comunicado, la Comisión Directiva del club de caza, tiro, pesca y aventura "Bardas Bajas" manifestó su total oposición a la iniciativa N.º 1306/2026 y solicitó a las comisiones legislativas que no emitan un dictamen favorable hasta que se convoque a todas las partes involucradas.
Los cazadores denuncian que la normativa fue construida a espaldas de los clubes, los productores agropecuarios, las autoridades de fauna y los especialistas en el manejo de especies invasoras.
Uno de los principales argumentos de la agrupación es que la actividad ya se encuentra regulada en la provincia mediante la Ley 5796. Desde el club aseguraron que la normativa vigente exige licencias, establece un máximo de animales por jauría y obliga a que cada perro cuente con microchip y libreta sanitaria al día. Además, destacaron que para garantizar el bienestar animal equipan a sus perros con protecciones específicas, como cogoteras y chalecos de kevlar, para resguardarlos ante los jabalíes. En este sentido, plantearon que el Estado debe enfocar sus esfuerzos en sancionar a quienes incumplen las reglas e intensificar la fiscalización, en lugar de prohibir la práctica a quienes operan dentro de la legalidad.
El documento también advierte sobre las graves consecuencias ambientales y económicas que traería la aprobación del proyecto sin estudios previos. Los cazadores remarcaron que el jabalí es una especie exótica introducida que causa severos daños a la agricultura, la ganadería y la fauna autóctona, siendo la caza con jauría una de las pocas herramientas eficaces para su control en zonas de monte cerrado.
Al respecto, señalaron que una disminución en la presión de caza provocará un aumento poblacional de esta especie, lo que se traducirá en un mayor riesgo de transmisión de enfermedades, más accidentes de tránsito en las rutas y un incremento en las pérdidas económicas para los productores.
Finalmente, la institución cuestionó la viabilidad jurídica de la propuesta legislativa, indicando que contiene figuras imprecisas, afecta el derecho de propiedad al prever decomisos sin aclarar el destino ni los recursos para el cuidado de los animales, y se superpone de manera incoherente con políticas provinciales recientes que promueven la comercialización de la carne de jabalí.
Como alternativa a la prohibición total, los firmantes propusieron dotar de mayores recursos humanos, presupuesto y vehículos a la Brigada Rural de la Policía y a la Subsecretaría de Fauna Silvestre para reforzar los controles en el territorio rionegrino.