¿Por qué Roca se inunda cada vez que llueve?: especialistas afirman que "hay soluciones costosas pero no imposibles"
Las intensas lluvias que volvieron a registrarse en en las últimas semanas reavivaron un problema que se repite cada vez que las precipitaciones superan determinados niveles: calles convertidas en verdaderos ríos, esquinas intransitables, barrios bajo agua y vecinos que deben ingeniárselas para poder cruzar de una vereda a otra o incluso salir de sus viviendas.
Durante la jornada del miércoles, que tuvo intensas lluvias durante todo el día, ANR recorrió distintos sectores de la ciudad y constató nuevamente las complicaciones que provocó el temporal. En calles céntricas como Tucumán y Chacabuco, Tucumán y La Pampa, y La Pampa y 9 de Julio, el agua cubría gran parte de la calzada y dificultaba tanto la circulación vehicular como peatonal.
A la situación del centro se sumaron otra vez los barrios más alejados, donde el agua permaneció acumulada durante varias horas y volvió a complicar la movilidad de cientos de familias. Los registros de las lluvias reflejan además la magnitud del fenómeno ya que hasta las 22 del miércoles habían caído 15 milímetros de lluvia. Entre julio y los primeros días de agosto el acumulado ya rondaba los 66 milímetros, mientras que en lo que va del año General Roca registra aproximadamente 167 milímetros de precipitaciones.
Desde el Municipio señalaron que se trata de valores superiores a los habituales para la región y frente a este escenario que parece repetirse cada vez con mayor frecuencia, surge nuevamente una pregunta que muchos vecinos se hacen: ¿por qué la ciudad se inunda cuando llueve?
Según explicó a ANR el ingeniero Roberto Fieg, integrante del Consejo de Ingenieros y Técnicos, el problema responde principalmente a cuestiones estructurales que llevan décadas sin resolverse. El profesional sostuvo que las posibles soluciones son "muy costosas, pero no imposibles", y remarcó que el inconveniente no está solamente relacionado con la cantidad de agua caída, sino con la forma en que la ciudad fue creciendo.
Fieg señaló que uno de los principales problemas es que General Roca nunca contó con un sistema integral de desagües pluviales que abarque toda la ciudad. Se trata de una red similar al sistema cloacal, con conductos y alcantarillas que permitan conducir el agua de lluvia hacia sectores de descarga, infraestructura que nunca llegó a desarrollarse de manera generalizada. A eso se suma el crecimiento urbano. El ingeniero explicó que numerosos barrios y calles fueron construidos sin contemplar correctamente las pendientes naturales del terreno y en muchos sectores, el pavimento quedó prácticamente plano, sin la inclinación necesaria para que el agua escurra hacia los costados y encuentre una salida adecuada.
"La ciudad tiene una importante pendiente de norte a sur, pero esa condición nunca fue realmente aprovechada", explicó Fieg durante la entrevista con ANR. Esa característica natural podría facilitar el escurrimiento, aunque para ello resulta indispensable una planificación adecuada y obras específicas de conducción del agua.
Otro de los aspectos que mencionó es que, especialmente en la zona norte de General Roca, el desarrollo urbano avanzó sin contemplar las subidas y bajadas naturales del terreno, lo que provoca que durante las lluvias el agua quede retenida en distintos sectores y forme grandes anegamientos.
Para el especialista, la solución pasa por ejecutar obras hidráulicas que permitan conducir correctamente el agua, levantar niveles de algunas calles cuando sea necesario y planificar el crecimiento urbano teniendo en cuenta el comportamiento natural del terreno. Si bien reconoció que se trata de intervenciones de alto costo, sostuvo que son técnicamente posibles y que debieron haberse previsto antes del desarrollo de gran parte de la infraestructura actual.
Fieg recordó además que hace más de 40 años se realizó un estudio planialtimétrico que permitía conocer con precisión las pendientes de toda la ciudad mediante hitos catastrales distribuidos en distintos puntos. Esa información servía para proyectar correctamente futuras obras y sistemas de desagües, pero con el paso del tiempo muchos de esos puntos desaparecieron y dejaron de utilizarse como herramienta de planificación.
En ese sentido, el ingeniero remarcó que el diagnóstico existe desde hace años. De hecho, ya en 2016 advertía sobre la falta de un sistema integral de desagües pluviales y la escasa utilización de la pendiente natural del terreno. Casi una década después, las explicaciones técnicas continúan siendo prácticamente las mismas, mientras que las lluvias vuelven a poner en evidencia un problema que sigue esperando soluciones de fondo.