Crimen del taxista de Allen: por qué el segundo sospechoso aún no quedó detenido por el homicidio
La investigación por el homicidio del taxista Ricardo Marín, asesinado en su vivienda de Allen entre el 8 y el 10 de julio, tiene una particularidad: aunque la Fiscalía sostiene que el ataque fue cometido por dos personas, hasta el momento sólo una quedó formalmente imputada. La situación del segundo sospechoso continúa abierta luego de que un juez rechazara la formulación de cargos por falta de elementos suficientes en esta etapa de la causa.
La diferencia entre la situación procesal de ambos volvió a quedar en evidencia este jueves, durante la audiencia en la que la Justicia formuló cargos contra Tamara Hernández por el delito de homicidio en ocasión de robo en calidad de coautora y le impuso tres meses de prisión preventiva.
En esa audiencia, la fiscal Verónica Villarruel reiteró que la hipótesis de la investigación sostiene que Hernández no actuó sola. Según la acusación, durante la madrugada del 9 de julio ingresó junto a otro hombre a la vivienda de Marín utilizando un juego de llaves que la víctima le había entregado tiempo atrás, cuando ambos mantenían una relación.
Siempre de acuerdo con la teoría del caso presentada por la Fiscalía, una vez dentro de la casa se produjo un forcejeo con el taxista de 72 años, quien recibió múltiples golpes con un elemento contundente que le provocaron una fractura de cráneo y una hemorragia cerebral. Los investigadores sostienen además que, tras el ataque, los sospechosos escaparon con el teléfono celular, la billetera con documentación y tarjetas, además de juegos de llaves pertenecientes a la víctima.
La situación procesal del segundo sospechoso comenzó a diferenciarse de la de Hernández el pasado 13 de julio, cuando la Fiscalía intentó formularle cargos por el mismo delito considerandolo como principal partícipe.
En esa oportunidad, presentaron como evidencias los registros de cámaras de seguridad que lo ubicarían junto a Hernández antes y después del hecho, los mismos que fueron utilizados para imputar a la mujer. Además de distintos secuestros de elementos y testimonios incorporados a la investigación.
Sin embargo, la Defensa Pública cuestionó que esos elementos no demostraban de manera directa su participación en el crimen y el juez de Garantías Julio Martínez Vivot coincidió con ese planteo.
El magistrado resolvió entonces rechazar la formulación de cargos al considerar que la evidencia reunida hasta ese momento no era suficiente para avanzar con la imputación formal, aunque la investigación continuó con nuevas medidas de prueba.
Durante la audiencia realizada este jueves, Villarruel confirmó que el Ministerio Público mantiene la misma hipótesis del caso y que la intención es solicitar nuevamente la formulación de cargos contra el segundo sospechoso.
La fiscal explicó que actualmente el hombre atraviesa una situación médica compleja que impidió realizar una nueva audiencia y señaló que todavía restan incorporar resultados de pericias genéticas, análisis de manchas hemáticas y otros estudios que podrían fortalecer la investigación.
Por el momento, la única persona formalmente imputada por el homicidio de Ricardo Marín es Tamara Hernández. La situación procesal del segundo sospechoso continúa abierta y dependerá de la nueva evidencia que reúna la Fiscalía para volver a solicitar su imputación.