Locura celeste y blanca: Roca se unió en un masivo banderazo para alentar a la Selección ante la gran final
La expectativa y la pasión por la final del Mundial se hicieron sentir con fuerza en Roca. Vecinos de todas las edades se congregaron a las 17 en la Plaza San Martín para llevar a cabo un emotivo banderazo con el objetivo de enviar toda la energía positiva a la Scaloneta que mañana se enfrentará en el partido decisivo contra España. Con camisetas, cánticos y un ambiente festivo, la plaza se transformó en un epicentro de ilusión argentina.
Uno de los grandes atractivos de la jornada fue una imponente bandera que se desplegó a lo largo del lugar y que capturó las miradas de todos los presentes. Su creadora, Susana Uribe, se mostró muy entusiasmada durante el evento y relató el esfuerzo detrás de semejante obra.
"Confeccionamos una bandera gigante para toda la gente, para toda nuestra ciudad, para los nenes. Nuestra bandera tiene 10 metros por 4,50, acá estamos disfrutándola, haciéndola flamear con los más peques. Son 45 metros cuadrados de bandera", señaló.
La imponente tela unió a los vecinos, quienes se sumaron para sostenerla y moverla al ritmo de las canciones de la hinchada.
El ritmo y el color de la tarde estuvieron a cargo de dos jóvenes hermanas, Yael y Ailén, quienes llegaron equipadas con bombos especialmente decorados para la ocasión. "Me enteré del banderazo por medio de las redes sociales, por el Instagram de Lucho Viamonte. Vinimos acá a alentar a nuestra Selección. La verdad que esta convocatoria es muy buena porque refleja un poco lo que nosotros sentimos por nuestra Selección, y decidí traer el bombo para poder ponerle un poco de ritmo al festejo", comentó Yael.
“Nuestro papá se copó en comprarnos los bombos para venir a la plaza. En este bombo le hicimos un diseño personalizado con los soldados de Malvinas, de este lado Messi con la copa. Nos gusta mucho ir a esta clase de festejos. Mi cábala por ahora es ir a festejar y tener fe en cada partido, en familia siempre", señaló su hermana Ailén.
La jornada transcurrió de manera pacífica, entre risas, abrazos y cánticos compartidos por los hinchas roquenses. Los testimonios y la gran concurrencia dejaron en claro que el apoyo de la ciudad al equipo nacional trasciende la distancia geográfica.