Amor, fútbol y sentimientos divididos: una pareja de Egipto y Argentina vive en el Alto Valle la previa de un partido especial
Lo que para muchos será un partido más, para Mohab y Mariel tendrá un significado muy especial. Él nació en Egipto, ella es argentina y, tras vivir un tiempo en el país africano, hoy comenzaron una nueva etapa juntos en Cipolletti. El encuentro entre ambas selecciones los encuentra compartiendo la misma casa, pero con los corazones divididos.
La pareja ya vivió una situación similar días atrás, cuando siguieron los primeros encuentros del torneo desde un restaurante en Buenos Aires. Primero alentaron a Egipto frente a Australia y luego a Argentina contra Cabo Verde.
"Cuando jugó Egipto, la gente se dio cuenta de que estábamos apoyando a Egipto y nos acompañaban. Después se dieron cuenta de que iban a ser el rival de Argentina y ahí cambió un poco el clima", recordó Mariel entre risas sobre aquella experiencia.
Ahora, instalados en Cipolletti, preparan una previa bien futbolera. Ya tienen listas las camisetas, las banderas y los colores de ambas selecciones. Aunque en Egipto el fútbol no se vive con la intensidad que caracteriza a la Argentina, Mariel contó que el entusiasmo fue creciendo a medida que avanzó la selección egipcia.
"Al principio no se tenían mucha fe, pero ahora que fueron avanzando empezaron a ilusionarse. De todas maneras, para ellos ya es un triunfo jugar contra Argentina", explicó.
La admiración por el fútbol argentino también juega un papel importante. Según contó, en Egipto existe un enorme respeto por las grandes figuras nacionales. "Aman a Messi, aman a Maradona. Por eso también viven este partido con sentimientos encontrados", aseguró.
Incluso entre la familia de Mohab predomina un curioso deseo. Si bien acompañarán a su selección, muchos reconocen que también quieren que Argentina siga en carrera.
"La familia de él dice que igual apoya a Argentina. Creen que si Egipto llegara a ganar no tendría muchas posibilidades de avanzar, mientras que Argentina sí tiene más chances", relató Mariel.
Así, mientras preparan la previa con camisetas, banderas y una mezcla de nervios e ilusión, Mohab y Mariel representan una historia donde el fútbol trasciende el resultado. En esta casa de Cipolletti habrá un solo ganador en la cancha, pero el verdadero triunfo ya lo consiguió una pareja que logró unir dos culturas a través del amor y la pasión.