Quiso vender su terreno y descubrió que otra persona tenía los mismos papeles, firmados por el mismo abogado
La situación salió a la luz cuando intentó vender el lote que había adquirido en un barrio de Roca como inversión. Al contactar a otra persona interesada en la zona por redes sociales, apareció una mujer que cuenta con la misma documentación, comprobantes similares y el mismo intermediario.
Lo que durante años fue una inversión guardada para el futuro terminó convirtiéndose en una situación de incertidumbre y reclamo. Una vecina de General Roca denunció haber descubierto que el terreno que compró en 2015 y terminó de pagar tiempo después también habría sido vendido a otra persona.
Según relató en Redes, la mujer realizó la operación hace una década sobre un lote ubicado en San Gabriel, en cercanias de Barrio Malvinas. La compra se hizo en cuotas mensuales y, una vez finalizado el pago, recibió la documentación correspondiente: boleto de compraventa, comprobantes abonados y también pagos vinculados a servicios e impuestos municipales que —según indicó— fueron cancelados durante 36 cuotas.
Toda la documentación, aseguró, fue firmada por un abogado que intervino como intermediario en la operación. Durante años el terreno permaneció sin movimientos de construcción ni ningun avance. La mujer explicó que nunca inició una construcción porque el objetivo era conservarlo como inversión para venderlo más adelante. Sin embargo, esa decisión terminó siendo el punto de partida del conflicto.
Fue recién en 2025, al publicar el lote en redes sociales para ofrecerlo a la venta, cuando apareció otra persona que aseguraba ser propietaria del mismo terreno. Al encontrarse y comparar documentación, ambas descubrieron una coincidencia inesperada: tenían contratos, comprobantes de pago y registros que, según señalaron, eran prácticamente idénticos y también estaban firmados por el mismo profesional.
La segunda operación, según contó, habría sido realizada en 2018, tres años después de su compra original. Sin embargo, asegura que ella continuó abonando cuotas vinculadas al terreno y servicios hasta 2020. La única diferencia detectada entre ambos contratos aparece en la designación catastral, que es el código que identifica oficialmente un inmueble dentro del registro territorial y que determina ubicación, parcela y características administrativas del lote. Según explicó, en uno de los documentos la identificación finaliza con la letra “A” y en el otro con la letra “B”, aunque ambas personas sostienen que corresponde al mismo terreno físico.
Ante la situación, ambas partes realizaron consultas al abogado que intervino en las operaciones. De acuerdo a lo relatado por una de sus dueñas, el profesional manifestó no estar al tanto de que existiera una doble documentación sobre el mismo lote, a pesar que su firma aparece en ambos papeles.
Ahora, con dos personas que aseguran haber comprado el mismo terreno y documentación que presenta similitudes, la vecina busca asesoramiento para determinar qué organismo debe intervenir, cómo avanzar con el reclamo y si existe la posibilidad de recuperar el dinero invertido o regularizar la situación dominial del inmueble.