2026-06-19

Tregua en el IUPA: La Fiscalía sentó a las partes en una mesa de diálogo

El conflicto que atraviesa al Instituto Universitario Patagónico de las Artes desde las elecciones de marzo sumó esta semana una audiencia de mediación dispuesta por el Ministerio Público Fiscal. Hubo acuerdo para garantizar la apertura de la universidad.

El conflicto institucional en el Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) lleva ya tres meses sin resolverse, y esta semana tuvo una virulenta escalada con toma de oficinas, clases suspendidas y aulas cerradas, lo que impidió a decenas de estudiantes acceder a salas de ensayo e instrumentos para preparar sus exámenes. A eso se sumó que los manifestantes que resolvieron tomar las instalaciones del rectorado realizaron pintadas en las paredes de los pasillos de este centro educativo superior.

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El conflicto tiene origen en las elecciones del 15 y 16 de marzo, convocadas para conformar el primer Consejo Superior de la institución en el marco de su proceso de normalización académica. Sectores del claustro estudiantil, docente y no docente denunciaron irregularidades en el reglamento electoral, en la conformación del padrón y en la organización de la votación, además de cuestionar votos provenientes de sedes del interior que, según afirmaron, habrían llegado sin fiscalización.

Luego de los incidentes ocurridos el 30 de marzo, día fijado para la primera sesión del flamante Consejo Superior, se sucedieron una serie de denuncias cruzadas entre el rectorado y los manifestantes. Esta semana, el jueves 18 de junio, se produjo una audiencia de mediación dispuesta por el Ministerio Público Fiscal, convocada por el fiscal Marcelo Ramos.

Por la conducción universitaria participaron el rector Gerardo Blanes, el abogado Nicolás Garrido y Sandra Nieva. Por el frente opositor estuvieron presentes consejeros, estudiantes, gremios y los abogados Federico Ambroggio y Federico Diorio. La instancia, que se extendió varias horas y estuvo acompañada por una movilización de la comunidad universitaria hacia el edificio judicial, terminó con un cuarto intermedio hasta el martes siguiente.

Blanes valoró la intervención fiscal en términos conciliadores: “Agradecemos profundamente la intervención de la fiscalía y del fiscal en particular, porque evidentemente es muy constructivo poder acercar a las partes, al menos en una unidad de diálogo, más allá de que existan posiciones encontradas”, señaló. Más adelante calificó lo acordado como un “principio de paz institucional” y agregó: “Hay algunos elementos que para las diferentes posiciones son muy claros y puede ser que hayan disensos que no se puedan disolver, pero de todas formas estamos viendo qué puente se puede construir”.

Nicolás Martínez, docente y precandidato a rector por la Lista 10 Celeste y Blanca, fue quien detalló los alcances del acuerdo ante la prensa: “Se garantizó que mañana la universidad esté abierta, que haya actividad académica y política”, sostuvo, y agregó que “se acordó una tregua en cuanto a las protestas y a cualquier tipo de hostigamiento de ambas partes”. Sobre el clima del encuentro, admitió: “La reunión aparentemente fue tensa, pero sobre el final se encontró un punto de encuentro. Buscar una salida política parece ser el camino posible”.

Martínez precisó además que las definiciones de fondo quedarán sujetas a consultas internas en cada sector: el frente opositor llevará lo conversado a la Asamblea Interclaustro, convocada para el viernes 19 de junio, mientras que el equipo de gestión hará lo propio puertas adentro antes de la nueva cita con la fiscalía.

Pese a la tregua, el reclamo de fondo permanece intacto. Martínez fue tajante al respecto: “Tenemos una denuncia que es por la usurpación de cargo. El 30 de marzo Gerardo Blanes desconoció un acta que firmaron incluso sus propios consejeros, en la que desestimaban el voto con el que lo habían proclamado. Él se autoproclamó rector y desde ahí se asumió como rector y empezó a operar”, afirmó, y remarcó la necesidad de una definición judicial: “Necesitamos que la Justicia determine si el proceso electoral fue o no fraudulento, si el reglamento era o no fraudulento y si ahora la toma de posesión que hizo Blanes el 30 de marzo no es fraudulenta”.

Esta es la época del año de exámenes parciales, y algunos estudiantes buscan las mejores notas para poder promocionar sus materias. Pero, a diferencia de otras carreras, en el IUPA quienes estudian danzas necesitan acceder a las aulas para practicar, las cuales estuvieron cerradas al menos dos días. Lo mismo ocurre con estudiantes de la escuela de música, que necesitan acceder a los instrumentos. Como los manifestantes ocuparon oficinas del rectorado, nadie tenía acceso a las llaves de las aulas. No todos los alumnos pueden comprar un saxo o una batería, por lo tanto el acceso es clave para poder estudiar, sobre todo porque los exámenes implican tocar durante más de una hora ante el docente.

De todos modos, en las últimas horas, al abrirse una mesa de diálogo, las autoridades lograron acceder y comenzaron una tarea de limpieza.

En un comunicado oficial, desde el rectorado se destacó que “gracias al trabajo conjunto de la gestión institucional, la agrupación La Unión y miembros de nuestra comunidad, hoy recuperamos, limpiamos, pintamos y ordenamos nuestros espacios”.

Agregaron que “las y los estudiantes podrán volver a encontrarse con el IUPA que merecen: abierto, cuidado y en condiciones para desarrollar sus actividades”.

Cerraron la publicación diciendo que “la violencia no representa los valores de nuestra comunidad universitaria”.

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