CON EL CUD FÍSICO
El Gobierno aseguró que las personas con discapacidad pueden seguir viajando gratis
En medio de un clima de confusión e incertidumbre, la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía de la Nación ha contrarrestado los rumores recientes para asegurar a las personas con discapacidad que el acceso gratuito al transporte público continúa vigente mediante la presentación del Certificado Único de Discapacidad físico.
Este anuncio se produce en un momento de debate sobre la posible integración del CUD con la tarjeta SUBE, un sistema que se plantea como opcional y que no sustituirá la metodología actual.
La movida pretende dar tranquilidad a una comunidad que vive en constante alerta frente a la posibilidad de perder beneficios esenciales, en esta ocasión vinculado al transporte público. El comunicado oficial, emitido este jueves, es claro en remarcar que el CUD físico mantiene plena validez para acceder sin costo adicional a buses y trenes cubiertos por la jurisdicción nacional.
La nueva opción de vinculación con la SUBE debería percibirse como complemento para aquellos que deseen la comodidad de llevar todo en un mismo dispositivo sin andar pendientes de sus papeles.
Se obtuvo apertura en este nuevo sistema desde el 19 de junio, brindando una opción voluntaria para los usuarios que deseen asociar su CUD a la tarjeta SUBE. Aun así, la presentación del documento físico sigue siendo una garantía segura y aceptada. La medida procura aliviar la demanda percibida por las agencias administrativas, como ANSES, quienes han estado lidiando con multitudes debido a defectos en los accesos web, presionado a individuos a ahorrar el tiempo del proceso en persona.
El comunicado subraya que tanto los operadores de transporte como los choferes no están exentos de la obligatoriedad de aceptar, sin excusa, el CUD físico. Ello implica que cualquier negativa por parte del transportista sería susceptible a denuncia formal ante los canales habilitados al público por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT).
Las personas tienen la libertad de optar por la nueva alternativa o sostenerse en el funcionamiento tradicional y, en caso de presentar cualquier tipo de problema, no dudar en elevar su experiencia o preocupación a las entidades que fiscalizan los servicio públicos de transporte del país.