2026-05-23

El posible regreso de “El Niño”: qué efectos podría traer al Alto Valle y la región patagónica

Se trata de un evento meteorológico capaz de alterar el clima durante varios meses. Aunque todavía no está confirmado, meteorólogos ya analizan cómo podría impactar a través de distintos monitoreos.

Aunque todavía no está confirmado, los principales organismos meteorológicos internacionales comenzaron a seguir de cerca un posible regreso del fenómeno climático “El Niño”, un evento natural que podría impactar en distintas regiones del país, incluida la Patagonia norte y el Alto Valle.

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Según los centros climáticos internacionales, actualmente existe un escenario de probable desarrollo del fenómeno durante los próximos meses, aunque aún no está declarado oficialmente. Los modelos indican una probabilidad cercana al 60% de ocurrencia, un porcentaje que todavía se considera moderado, pero suficiente para activar el monitoreo y comenzar a analizar posibles efectos.

En diálogo con este medio, el meteorólogo Rodolfo Merlino explicó que, de consolidarse, el fenómeno podría presentar características similares a las registradas en 2015, un año recordado por episodios de lluvias intensas y tormentas significativas en distintas zonas del país.

¿Qué podría pasar en el Alto Valle?

Si finalmente El Niño se desarrolla, en el Alto Valle el escenario más probable sería un aumento de los días con precipitaciones, acompañado por una mayor frecuencia de tormentas, especialmente durante primavera y verano.

Merlino indicó que podrían registrarse tormentas severas de corta duración, pero con fuerte intensidad, capaces de generar lluvias importantes, caída de granizo y ráfagas de viento intensas.

Las ráfagas podrían oscilar entre 60 y 90 kilómetros por hora, aunque en sectores de meseta incluso podrían superar los 110 km/h, dependiendo de las condiciones atmosféricas de cada evento.

Además, una mayor cantidad de precipitaciones podría generar un incremento en los caudales de los ríos, con posibles complicaciones en sectores ribereños, un aspecto que suele quedar bajo seguimiento de los organismos hídricos.

En la región cordillerana, el fenómeno podría favorecer un aumento de las nevadas, aunque Merlino aclaró que en las áreas más bajas de la Patagonia norte muchas de esas precipitaciones podrían presentarse en forma de lluvia, reduciendo las posibilidades de acumulaciones importantes de nieve.

Esto responde a que El Niño suele asociarse a un aumento de humedad y cambios en los patrones atmosféricos, aunque sus efectos concretos dependen de múltiples variables regionales.

Sin alarmas, pero con seguimiento

Pese a las proyecciones, los especialistas remarcan que todavía se trata de un escenario hipotético. Según explicó Merlino, actualmente existe un 60% de probabilidad de ocurrencia, un porcentaje que si bien resulta significativo, todavía no alcanza niveles considerados altos de certeza.

“El fenómeno está en observación. Hoy hablamos de un posible desarrollo, no de algo confirmado. Cuando la probabilidad se ubica cerca del 80%, ya se considera un escenario de alta probabilidad de ocurrencia”, indicó el meteorólogo.

De esta manera, por ahora el seguimiento continúa, mientras organismos meteorológicos nacionales e internacionales observan la evolución del Pacífico para determinar si finalmente El Niño logra consolidarse en los próximos meses.

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