Monóxido de carbono: recomendaciones clave de Bomberos para calefaccionarse sin riesgos
Con la llegada de las bajas temperaturas y la necesidad de calentar los ambientes, desde el cuartel de Bomberos Voluntarios encendieron la alerta por los riesgos del monóxido de carbono, un peligro silencioso que todos los años provoca intoxicaciones y muertes evitables.
Con la llegada del invierno en poco más de un mes, nuevamente los hogares de la ciudad comienzan el encendido de sus calefactores y artefactos para climatizar el hogar. Sin embargo, con esto, llegan los peligros asociados al monóxido de carbono y los peligros de no alertarlo a tiempo. El jefe del cuartel de los Bomberos de la ciudad, Federico Brizuela, explicó en dialogo con ANR que se trata de una problemática que se incrementa en esta época, cuando crece el uso de sistemas de calefacción, muchas veces en condiciones precarias o sin los controles necesarios.
“El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro e insípido, por lo que el cuerpo no lo detecta”, advirtió. En ese sentido, detalló que ingresa por las vías respiratorias y pasa directamente al torrente sanguíneo, afectando al organismo sin que la persona lo perciba.
Uno de los principales riesgos es que los síntomas pueden confundirse con otras afecciones. “Puede generar dolor de cabeza, náuseas o somnolencia, y muchas veces la persona no lo asocia. En los casos más graves, se van a dormir y no se despiertan”, explicó. Brizuela remarcó que la principal recomendación es revisar los artefactos de calefacción antes de su uso. “Si hay alguien que todavía no encendió el calefactor, o ya lo hizo, tiene que hacerlo ver sí o sí por un gasista matriculado”, insistió.
Además, señaló que en los hogares donde no hay gas natural y se recurre a braseros o estufas a leña, es fundamental garantizar la ventilación. “Ese fuego consume el oxígeno del ambiente y libera monóxido de carbono. Por eso es clave que haya circulación de aire, aunque sea una ventana un poco abierta”, indicó.
También el jefe del cuartel advirtió sobre señales de alerta en los artefactos, como una llama de color naranja, distinto al azul que marca un correcto estado de hornallas, calefactores y demás. Según afirmó Brizuela, la llama naranja puede indicar una mala combustión. Además de prestar atención especial al color de las llamas, el profesional afirmó que las y los roquenses no deben calefaccionarse con hornallas o cerrar completamente los ambientes. “Todo lo que ventile, sirve. No hay que generar espacios herméticos”, sostuvo.
Desde el cuartel recordaron que, ante cualquier emergencia, la comunidad puede comunicarse al 100, línea gratuita disponible para incendios, rescates u otras intervenciones, afirmando que ellos no acuden a intervenciones con mónoxido de carbono pero si realizan jornadas de prevención.
Así, en el inicio de la temporada fría, el mensaje es claro: la prevención y los controles adecuados pueden marcar la diferencia y evitar tragedias que, en muchos casos, ocurren sin señales visibles.