Finde largo: viajaron 1,1 millones de turistas y gastaron $235.000 millones
El fin de semana largo por el Día del Trabajador reveló un panorama de actividad turística más ajustado de lo que se hubiera esperado. A pesar de que el movimiento continúo siendo notable en todo el país, hubo señales claras de una desaceleración en el consumo de los turistas.
Datos relevados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) indicaron que aproximadamente 1.066.464 turistas recorrieron el país durante el feriado. En términos económicos, estos movimientos generaron un impacto de $235.008 millones, beneficiando principalmente a sectores de gastronomía, alojamiento, transporte, recreación y compras. Sin embargo, dentro de estos gastos, se observó una tendencia hacia un mayor enfoque en consumos esenciales, lo cual representó una menor involucración en actividades recreativas.
La cantidad de viajeros experimentó un decrecimiento del 8% interanual. A pesar de esta cifra, al hacer una comparación con el 2023, caracterizado también por un feriado de tres días, se notó un incremento del 16% en el movimiento, lo que señala que la actividad turística se mantiene, aunque con menos intensidad.
Uno de los elementos más destacables fue el patrón de gasto observado. El gasto diario promedio por turista fue de $110.181, reflejando una disminución real del 1,6% respecto al año anterior. El gasto total real del fin de semana mostró ser 32,9% inferior al del 2025, sugiriendo que quienes viajaron son más conscientes de sus presupuestos, enfocándose más en lo esencial. La duración de los viajes también mostró un cambio, con una estancia promedio de dos noches, lo que implica una disminución del 25,9% en comparación con el año pasado, consolidando la tendencia hacia escapadas breves y cercanas.
Desde una perspectiva territorial, el movimiento turístico evidenció variaciones. Las ciudades tradicionales como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Bariloche y Puerto Iguazú continuaron siendo destinos altamente frecuentados. No obstante, la ocupación fue más moderada que en otros fines de semana largos. Alternativamente, se hallaron destinos que captaron demanda importante gracias a eventos particulares: Goya, con su Fiesta Nacional del Surubí; La Cumbre a través del Desafío del Río Pinto; Concordia con el TC2000; y varios otros.
Por otra parte, destinos menos convencionales e incipientes buscaron y lograron atraer visitantes ofreciendo propuestas únicas. Localidades como San Antonio de Areco, Cañuelas, Baradero y muchas otras presentaron actividades dinámicas relevantes para su entorno, potenciadas por ferias culturales y gastronómicas. De manera similar, los destinos naturales continuaron ganando terreno al ofrecer alternativas orientadas a la identidad regional, como se pudo ver en Andalgalá, Tolhuin y el corredor del Alto Neuquén, por mencionar algunos ejemplos.
El impacto de este fin de semana también demostró la creciente importancia de los medios de pago digitales. Con las entidades bancarias cerradas por el feriado, las billeteras electrónicas y las alternativas como el uso de código QR consolidaron su lugar como métodos de pago primordiales, especialmente en una economía que se está adecuando constantemente a nuevas normativas. El respaldo de promociones bancarias y opciones de devolución ha sido clave también, ofreciendo descuentos significativos y financiamientos generosos que, sin duda, influyeron en las decisiones de los consumidores.
En contraste, el transporte aéreo mantuvo un nivel de actividad favorable. Aerolíneas Argentinas reportó más de 158.000 pasajeros, una ocupación que promedió en 82% y alcanzó picos superiores al 90% en vuelos de cabotaje. Los destinos nacionales impulsan el sector, asegurando que el turismo interno continua siendo vital para los números que el sector muestra.
A lo largo del 2026, se han registrado ya cuatro fines de semana largos. Durante estas fechas, un total de 7.940.720 turistas se han movilizado, desembolsando aproximadamente $2.282.083 millones en sus actividades. Los datos reflejan que si bien la cantidad de personas viajando ha aumentado un 8,1% en comparación con el mismo periodo de 2025, un patrón de consumo más responsable y moderado parece estar consolidándose entre los viajeros.