2026-05-03

Bajas temperaturas: guía preventiva de una pediatra para cuidar a los más chicos

Frente al incremento de consultas por cuadros respiratorios en el Alto Valle, especialistas del hospital público detallan cómo diferenciar un resfrío de una enfermedad de mayor gravedad. Mirá qué recomendaciones dan para cuidarnos.

Con la llegada de los primeros fríos intensos al Alto Valle, el movimiento en los pasillos del Hospital Francisco López Lima empieza a cambiar. El incremento de las patologías respiratorias en niños es una realidad de cada año y, ante esto, la información precisa es la mejor herramienta para las familias.

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En diálogo con ANRoca, la Dra. Flavia Andrea Farchi (MP 3590), jefa del servicio de Pediatría del hospital local, brindó una guía detallada para transitar los meses de bajas temperaturas con tranquilidad.

¿Qué observar en casa ante la aparición de síntomas?

Al consultar a la Dra. Farchi sobre los motivos más frecuentes de consulta en la guardia y los consultorios, la especialista destaca que las infecciones de las vías respiratorias altas, como resfríos, cuadros gripales y anginas, lideran la demanda. Sin embargo, el foco médico se pone especialmente en la vía aérea baja cuando aparecen cuadros de bronquiolitis en menores de dos años, o crisis asmáticas en los más grandes.

Diferenciar la gravedad de los síntomas suele ser la mayor inquietud en los hogares. Según explica la pediatra, un resfrío común se manifiesta con congestión y tos leve, pero el niño mantiene un buen estado general. El escenario cambia ante la bronquiolitis o la gripe, donde el malestar es marcado. "Hay que prestar atención a la respiración rápida, los silbidos en el pecho, el hundimiento de las costillas o si los más pequeños tienen dificultades para alimentarse o dormir", advierte la profesional.

Existe una idea muy instalada de que el aire frío es el responsable directo de las enfermedades, pero la Dra. Farchi aclara que el frío funciona más bien como un facilitador. Al pasar más tiempo en ambientes cerrados y con poca ventilación, la circulación de virus aumenta.

Desde el área de Pediatría recomiendan evitar la medicación sin consulta previa a los centros de salud. Visitar el consultorio, puede permitir una atención correcta de una patología respiratoria. (Foto: ANR)

 

Por eso, la jefa de Pediatría enfatiza una medida de prevención que es importante y económica: ventilar. Es necesario renovar el aire de las casas varias veces al día por algunos minutos. Además, subraya la importancia de mantener los ambientes libres de humo —ya sea de tabaco o de leña—, dado que el humo altera las defensas naturales de las vías respiratorias y deja a los niños más expuestos a las infecciones.

En nuestra región, el uso de estufas es vital, pero la Dra. Farchi recomienda no descuidar dos aspectos. Primero, la seguridad de los artefactos para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono; segundo, el efecto del calor seco. Los ambientes muy calefaccionados pueden irritar y resecar la nariz de los chicos.

En este punto, la médica introduce un consejo que suele pasarse por alto en invierno: la hidratación. Es fundamental que los niños sigan tomando agua, ya que una buena hidratación ayuda a que las mucosas funcionen correctamente como barrera protectora contra los microorganismos.

Vacunas y el escudo de la lactancia

Para fortalecer el sistema inmunológico, la especialista pone en primer lugar a la lactancia materna por el aporte de anticuerpos. Pero también hace un fuerte llamado a cumplir con el calendario nacional de vacunación.

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La Dra. Farchi destaca que la vacuna antigripal es esencial para los menores de dos años y grupos de riesgo. Además, menciona un avance clave de las últimas temporadas: la vacuna contra el Virus Sincitial Respiratorio para personas gestantes, que permite que los bebés nazcan con protección contra la bronquiolitis durante sus primeros meses de vida. "Vacunarse protege al niño y también a toda la comunidad por el efecto rebaño", recuerda.

¿Cuándo volver a la escuela y cómo manejar la fiebre?

Finalmente, la jefa de Pediatría aborda temas de la rutina diaria, como el retorno a clases. La pauta es clara: un niño puede volver al jardín o la escuela cuando lleve al menos 24 horas sin fiebre y se encuentre activo, aunque persista una tos leve o algo de mucosidad.

Sobre el manejo de la fiebre, la Dra. Farchi desaconseja la automedicación con antibióticos o jarabes para la tos sin indicación médica. Recuerda que la fiebre es un mecanismo de defensa y que lo principal es observar el ánimo y el estado general del niño.

La recomendación final es priorizar la consulta en los consultorios externos y reservar la guardia solo para los signos de alarma, para que la atención sea oportuna y el sistema de salud funcione de manera eficiente para todos.

El valor del cuidado preventivo

Más allá de los protocolos y las estadísticas, la Dra. Farchi insiste en que el acompañamiento familiar y la paciencia son pilares fundamentales para transitar las enfermedades estacionales. "La mayoría de estas infecciones son leves y se resuelven con cuidados básicos en el hogar", explica.

Con una comunidad informada, que prioriza la ventilación, el lavado de manos y las vacunas, el invierno deja de ser una amenaza para convertirse en una etapa que, con los recaudos necesarios, se puede transitar con absoluta seguridad y calma. De esta manera, el Hospital López Lima reafirma su compromiso no solo con la asistencia en la emergencia, sino con la educación para la salud de cada vecino de General Roca.

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