CAYERON FUERTE CONTRA LA INFLACIÓN
Los salarios registrados pierden 7,9% del poder adquisitivo en la era de Javier Milei
En el escenario económico actual, la situación salarial en Argentina ha cobrado una suma de desafíos sin precedentes. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), mientras los salarios registrados crecieron apenas un 2% en enero, la inflación del mismo mes alcanzó el 2,8%. Esta disparidad ha llevado a que los ingresos de los trabajadores registren su quinta caída consecutiva en términos reales, acumulando una pérdida del 7,9% en el poder adquisitivo durante el gobierno de Javier Milei.
Analizando más detalladamente, se observa una mayor adversidad en el sector público, cuyos salarios apenas se incrementaron un 1,8%, resultando en una pérdida de poder adquisitivo de 1,04%. Por su parte, los salarios del sector privado subieron un 2,1%, pero eso se traduce en una reducción real de poder adquisitivo del 0,73%. Esta caída sostenida y generalizada en los salarios ha afectado significativamente el consumo en el país. Según la consultora Scentia, en febrero, el consumo retrocedió un notable 6,3%.
En paralelo con esta situación, la morosidad financiera en el ámbito familiar ha aumentado de manera alarmante. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la tasa de morosidad ha alcanzado el 10,6% en entidades bancarias, el registro más alto en más de veinte años. Fuera de los bancos tradicionales, en las entidades no financieras, la irregularidad se ha disparado por encima del 27%, con un impacto notable en la operativa de las fintech.
El panorama laboral tampoco es alentador. Durante el cuarto trimestre de 2025, el desempleo se incrementó del 6,4% al 7,5%, un salto de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior. Este incremento notorio se acompaña de un crecimiento de la informalidad laboral, que pasó del 42% al 43%. Adicionalmente, la formalidad en los empleos disminuyó, bajando de un 57,8% a 56,9%. Estos cambios revelan un mercado laboral cada vez más inestable y precario.
A nivel anual, los salarios públicos avanzaron un 30%, pero esto fue insuficiente frente a una tasa de inflación del 32,4%, lo que supuso una reducción del poder adquisitivo de un 1,79%. Las cifras para el sector privado fueron aún más graves: con una mejora salarial de apenas un 28,5%, la caída real fue del 2,93%. Desde que Javier Milei asumió el gobierno, los salarios públicos han sido los más afectados, con una caída real del 17,89%, mientras que los salarios privados experimentaron una baja más moderada pero significativa, alrededor del 2,3%.
Luis Campos, un economista renombrado, describe la situación como dramáticamente preocupante a mediano plazo, señalando que los salarios se encuentran en su punto más bajo de las últimas dos décadas excepto por los primeros meses de 2024. Recordó que comparado con los picos registrados a finales de 2017, los salarios han retrocedido entre un 21% en el sector privado y un impactante 35% en el sector público.
Frente a la continuidad de la presión inflacionaria en marzo, impulsada por el aumento del petróleo y las tarifas de servicios, la expectativa es que este problema subsista; manteniéndose en torno a un 3%.