PREOCUPACIÓN
Crisis económica: morosidad récord en créditos y caída de rentabilidad en los bancos
En medio de un sombrío panorama económico, los bancos argentinos se enfrentan a uno de sus mayores desafíos en casi dos décadas. La crisis económica, exacerbada por múltiples factores, ha llevado la morosidad en créditos a niveles sin precedentes, mientras la rentabilidad de las principales entidades financieras sufre una caída estrepitosa. Este complejo escenario revela las tensiones internas del sistema financiero del país.
En el cierre del año 2025, los resultados financieros de las principales instituciones bancarias del sector privado argentino dieron a conocer una preocupante realidad. Reportes indican un aumento significativo en los niveles de morosidad, acompañados por robustos incrementos en las provisiones destinadas a cubrir el riesgo de incobrabilidad, todos factores contribuyendo a una persistente caída en la rentabilidad agregada.
El escenario macroeconómico tiene un papel fundamental en este deterioro del sistema financiero. Tasas de interés que se situaron en cifras exorbitantes durante el 2025, una mengua generalizada en la actividad económica, y un debilitamiento del poder adquisitivo familiar convergieron creando una tormenta perfecta que comprometió la capacidad de pago de muchos usuarios. En diciembre, estos problemas se acrecentaron, alcanzando una morosidad de los hogares del 9,3%, algo que no se veía desde hace 18 años. El impacto fue mayor en las tarjetas de crédito, donde la morosidad alcanzó el 9,3%, y en créditos personales que llegaron a un inquietante 12%.
Al revisar las finanzas específicas de los bancos más destacados, vemos datos inquietantes. Por ejemplo, la primera entidad de capitales nacionales informó un incremento en su ratio de morosidad hasta el 5%, en comparación con el trimestre previo y anunció que sus previsiones netas por incobrabilidad rozaban los $106.600 millones, resultando en un retorno sobre el patrimonio negativo del 7,7% para el cuarto trimestre.
Entretanto, una segunda entidad nacional no quedó exenta de problemas, con un deterioro evidente en la calidad de su cartera de crédito, igualando también una cifra de morosidad del 5%. Enfrentada a este desafío, su ratio de previsiones sobre préstamos escaló al 5,6%, con un retorno negativo del 4,6% al cierre del 2025.
Por otra parte, el mayor grupo financiero privado del país, a pesar de un impresionante aumento del 130% interanual en previsiones por riesgo de impago, experimentó ganancias netas de $28.433 millones, con una rentabilidad del 8,8% sobre patrimonio, señalando que, incluso en medio del caos, es posible encontrar destellos de rendimiento financiero relativamente sólido.
Finalmente, la principal entidad de capitales extranjeros también reportó una subida de su cartera en mora hasta el 4,18%. Aunque preocupante, la cifra fue menor de lo esperado, lo que lleva a analistas a sugerir que el ciclo negativo podría estar camino a su estabilización.
A pesar de este turbio escenario, el optimismo florece entre las finanzas argentinas. Las entidades bancarias han comenzado a ejecutar estrategias robustas para mejorar la gestión de cobranza y realinear sus activos.