DESMENTIDA
El mensaje de Ángel de Brito tras asegurar que el Indio Solari sufrió un ACV
La instantaneidad de las redes sociales y el periodismo de inmediatez volvieron a poner en evidencia su lado más peligroso tras el reciente desliz del conocido periodista de espectáculos Ángel de Brito. Recientemente, una publicación de su autoría desató alarmas con una información incorrecta que involucraba al icónico músico argentino, el Indio Solari, al afirmar que había sufrido un accidente cerebrovascular.
Todo comenzó cuando en su cuenta de la red social X, anteriormente conocida como Twitter, de Brito escribió: 'Anoche, Carlos Alberto Solari fue internado en un sanatorio porteño tras sufrir un ACV', con lo cual desató una ola de preocupación no solo en el mundo de la música, sino también entre los miles de fanáticos que siguen de cerca la vida del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El rumor se propagó de manera vertiginosa, volviéndose tendencia inmediatamente. Sin embargo, el alivio no tardó en llegar dado que, en cuestión de minutos, la familia del músico emitió un comunicado desmintiendo tal información, y atribuyendo la internación de Solari a una lipotimia, acompañada de los chequeos de rutina recomendados por su cuadro de salud conocido.
Ante este escenario, y tal es su deber de comunicador, Ángel de Brito no tardó en rectificar. Difundió la contraparte oficial y añadió disculpas públicas tanto a los seguidores del músico como a sus seres cercanos, prometiendo mayor prudencia en cuanto a informaciones futuras. 'Lamentamos el susto innecesario', escribió, buscando llevar tranquilidad a un público altamente susceptible a noticias de este tipo.
Este episodio ha expuesto, una vez más, la carrera desenfrenada por la primicia que prevalece en los medios digitales actuales, los cuales transforman una publicación en una verdad automáticamente consumida por la audiencia. Genera una reflexión obligada tanto para profesionales de los medios como para los consumidores de información, con el propósito de afinar el ojo crítico y cotejar fuentes antes de adjudicar veracidad a los titulares tan aparentemente categóricos.