Verano en piletas y ríos: cómo prevenir infecciones de virus y bacterias
Con las altas temperaturas, piletas, ríos y balnearios se convierten en uno de los principales puntos de encuentro para las familias. Sin embargo, el disfrute del agua también implica ciertos riesgos, sobre todo para niños y niñas, si no se toman algunas precauciones básicas vinculadas a la higiene y la salud.
Para entender qué infecciones pueden aparecer y cómo prevenirlas, ANRoca consultó a la jefa del área de Pediatría del hospital de Roca, Flavia Farchi, quien explicó que los contagios durante el verano no suelen producirse por el agua en sí, sino por hábitos cotidianos que muchas veces pasan inadvertidos.
Entre las infecciones más frecuentes asociadas al uso recreativo del agua se encuentran las de origen viral. Adenovirus, enterovirus, rotavirus y hepatitis A son algunos de los virus que pueden transmitirse por vía fecal-oral, especialmente en ríos y lagos.
Según explicó la profesional, uno de los puntos centrales en la prevención es la higiene de manos. Lavarse antes de comer, después de ir al baño o cambiar pañales, es una de las medidas más efectivas para reducir riesgos, tanto en piletas como en espacios naturales. También se puede utilizar alcohol en gel como modo de prevención.
En el caso de los niños, el riesgo es mayor, especialmente en menores de 5 años. Por eso, es importante evitar que traguen agua de la pileta, el río o el mar, al igual que el control de esfínteres.
También indicó que el uso de pañales especiales para el agua y el cambio de pañales fuera del sector de baño son medidas fundamentales. Farchi remarcó que es fundamental que el niño no ingrese al agua si presenta diarrea, aunque sea leve (hasta 48 horas después de desaparecer los síntomas), vómitos, fiebre, conjuntivitis o lesiones abiertas en la piel.
Qué tener en cuenta en piletas y balnearios
Al momento de elegir una pileta, es importante observar que el agua esté clara y transparente, con un olor suave a cloro y no excesivo. Ducharse antes de ingresar y contar con baños cercanos y limpios también reduce el riesgo de contaminación.
En ríos, lagos y balnearios naturales, el cuidado debe ser mayor. Se recomienda no ingresar en sectores donde se presenten aguas estancadas, con presencia de animales o posibles descargas cloacales, y respetar siempre la señalización que indique si el agua es apta o no para el baño en caso de existir.
Otro aspecto a tener en cuenta durante las salidas a piletas o ríos, es el consumo de alimentos y bebidas. Utilizar solo agua potable, evitar hielo de origen desconocido, lavar bien las frutas o pelarlas y no compartir vasos, botellas ni sorbetes son medidas simples que ayudan a prevenir infecciones.
Por último, Farchi mencionó que es importante estar atentos a los sintomas que puedan aparecer tras una salida al río, balneario o piletas. Indicó que es motivo de consulta médica cuando hay diarrea persistente, especialmente si tiene sangre, vómitos repetidos, fiebre alta o un decaimiento marcado.