El daño que no se ve: una dermatóloga explica cómo afecta el sol a la piel con el paso del tiempo
Con la llegada del verano al Alto valle, y temperaturas que superan los 30° grados, muchos vecinas y vecinos de la ciudad pasan los días al rayo del sol, pero no siempre se dimensiona el impacto que tiene sobre la piel a largo plazo. Para la médica especialista en dermatología Mercedes Costantino, el principal error es creer que el daño aparece solo cuando hay quemaduras.
“El sol no es inocuo y el daño es acumulativo. No tiene tanto que ver con quemarse o no quemarse, sino con el impacto crónico que tiene la radiación ultravioleta sobre nuestra piel”, explicó la profesional.
Costantino es dermatóloga, oriunda de Roca, y desde hace varios años vive en La Plata, donde se desempeña como médica de planta del Servicio de Dermatología del Hospital San Juan de Dios. Además, realiza consultas de dermatología clínica y estética y viaja a Roca un fin de semana por mes y algunos miércoles para atender pacientes.
El daño no siempre se ve
Uno de los puntos centrales que remarca la especialista es que la radiación ultravioleta afecta incluso en exposiciones breves y repetidas, como las que se producen en la rutina diaria. "Muchas veces pensamos que si no nos quemamos no pasa nada, pero la radiación ultravioleta impacta incluso en las exposiciones del día a día”, señaló.
En ese sentido, advirtió que los efectos no siempre son inmediatos, lo que lleva a subestimarlos.
“Nuestra piel tiene memoria. Lo que hacemos hoy impacta en nuestra salud a futuro”, subrayó.
Horarios y cuidados clave
Entre las principales recomendaciones, Costantino insistió en evitar la exposición solar en los horarios de mayor radiación, entre las 10 y las 16, y adoptar medidas de protección más allá del uso del protector solar. “Es importante usar ropa adecuada, idealmente con protección UV, sombreros, buscar sombra y aplicar el protector solar de forma correcta y en cantidad suficiente”, detalló.
Además, aclaró un concepto fundamental: “El protector solar no habilita a exponerse más tiempo. Es una herramienta dentro de una estrategia más amplia de fotoeducación”.
Protector solar: no todo pasa por el precio
Consultada sobre el costo de los protectores solares, la dermatóloga fue clara al desmitificar que solo los productos más caros sean efectivos. “No siempre es necesario usar el más caro. Lo más importante es que sea adecuado para el tipo de piel, tenga un factor de protección correcto y se use bien”, explicó. Y agregó una frase contundente: “Un protector accesible, bien usado, protege mucho más que uno caro, mal aplicado”.
Si bien no existen alternativas que reemplacen al protector solar, sí hay medidas complementarias que ayudan a reducir el daño, como la ropa con protección UV, los sombreros de ala ancha y la planificación de actividades fuera de los horarios críticos.
Consecuencias a corto y largo plazo
La especialista enumeró los efectos de la exposición solar excesiva. En el corto plazo, pueden aparecer quemaduras, inflamación, manchas o el empeoramiento de enfermedades de la piel. A largo plazo, el impacto es más serio. “Puede producir envejecimiento prematuro, alteraciones pigmentarias persistentes y un aumento del riesgo de cáncer de piel”, advirtió.
En pleno verano y con altos índices de radiación UV en la región, el mensaje apunta a no demonizar al sol, pero sí a entender que el cuidado debe ser diario y sostenido en el tiempo.