ARQUITECTURA
Así es la mansión de 90 años donde vive Ricardo Darín: las fotos
Ricardo Darín, conocido mundialmente por su brillante trayectoria cinematográfica, vive una vida de ensueño en una mansión que es tan icónica como él. Situada en el corazón palpitante de Palermo, Buenos Aires, la casa en la que reside el actor con su esposa, Florencia Bas, es una joya arquitectónica de 1938 que combina elegancia aristocrática y modernidad de manera admirable.
Esta mansión, con más de 90 años de historia, representa mucho más que un hogar para la pareja. Es un símbolo tangible del tiempo que, aunque retocado para ajustarse a las comodidades del presente, sigue abrazando sus raíces históricas. Al acercarse a este majestuoso edificio, los visitantes son inmediatamente recibidos por una fachada clásica que se esfuerza por respetar la historia arquitectónica del barrio, con sus características ventanas altas, su simetría y una entrada principal que evoca las mansiones de principios del siglo XX.
El interior es una oda al buen gusto y la sensibilidad por el diseño. La sala de estar se distingue por la coexistencia armoniosa de eras: muebles contemporáneos se alinean con pisos de madera original que renacen tras una cuidada restauración, todo bañado por una cálida iluminación que convierte la habitación en un espacio acogedor e íntimo. Este enfoque de equilibrio transita cuidadosamente por todo el inmueble, logrando que sea más que una simple casa; crea un hogar con identidad.
La cocina es una manifestación muy personal de lo que Ricardo y Florencia valoran y disfrutan: practicidad con estilo. Aquí, ingredientes modernos como electrodomésticos de alta tecnología y detalles en acero inoxidable contrastan rica y elegantemente con acabados de madera, convirtiendo el área en el núcleo social por excelencia donde se desarrollan tanto reuniones familiares como encuentros casuales con amigos.
Cada rincón de esta vivienda sube el listón de lo que significa el confort y el minimalismo. Los dormitorios ofrecen tranquilidad y paz, con paletas suaves y formas sencillas; destacan en esta casa por su diseño limpio que permite relajación total. Los baños continúan este espíritu de bienestar: sus características más prominentes incluyen bañeras de hidromasaje y duchas espaciosas que, decoradas con materiales de máxima calidad, aseguran un ambiente de spa en el hogar.
Sin embargo, es en el jardín donde la casa de Darín revela su tesoro más preciado. Este oasis urbano, adornado con flora que combina estética y bajo mantenimiento, y enriquecido por sus amados perros que acompañan sus momentos de tranquilidad, es un santuario difícil de encontrar en la bulliciosa capital argentina. El jardín, completo con una imponente piscina y una refinada zona de parrilla, no es solo una extensión de la casa, sino también una manifestación del amor por la naturaleza y la vida serena y compartida con seres queridos.
Finalmente, la casa de Ricardo Darín no solo es una estructura física; simboliza la confluencia entre la conservación histórica y el ingenio contemporáneo. Ha sido un paso firme hacia adelante para preservar la esencia y belleza del hogar antiguo sin renunciar a la evolución lógica de los requerimientos modernos. Esta mansión actúa como reflejo perfecto de su residente más ilustre: equilibrada, elegante, al frente del arte sin olvidar nunca de donde viene.