VIDEO| Valentía pura: un joven se lanzó al agua y rescató a una perra que se estaba ahogando
La escena se dio este fin de semana en el canal Grande de Roca, cuando una perra quedó atrapada en el cauce y ya no podía avanzar hacia ningún borde para salir. Varias personas se habían acercado para intentar acercarle una soga o algo que la hiciera flotar, pero la fuerza del agua y el miedo del animal complicaban cada intento. Fue ahí cuando Leonel Haro se tiró sin dudar, nadó hasta ella y logró llevarla hacia la orilla, aun cuando la perra, aterrada, lo mordió varias veces durante el rescate.
Mirá además: Los canales de riego no son sectores habilitados para bañarse: qué dice la ley?
De acuerdo al relato de quienes estaban en el lugar, el momento más crítico ocurrió cuando la perra comenzó a hundirse de costado, ya sin energía para seguir nadando. Haro llegó hasta ella, la empujó hacia un punto donde podía afirmarse y finalmente consiguió sujetarse de una manguera que los vecinos habían extendido desde arriba. Aun con el animal alterado por el susto, logró sacarla.
El joven tuvo heridas en el rostro y en la pera por las mordidas del animal, además de cortes en los brazos, pero aun así se quedó en el lugar hasta asegurarse de que la perra estaba a salvo. Varias personas lo ayudaron a subir y lo acompañaron para recibir atención médica.
Una problemática conocida
Quienes estuvieron presentes remarcaron que no es la primera vez que un animal —o incluso una persona— queda en riesgo por el cauce del canal. Proteccionistas de Roca llevan años enviando notas y pedidos formales al Consorcio de Riego y al municipio para instalar redes o protecciones en los tramos más peligrosos del canal principal. Señalan que la profundidad, la corriente y los paredones lisos hacen casi imposible que un animal pueda salir por sus propios medios.
El canal, además, no es un balneario ni un espacio habilitado para recreación, pero sigue siendo un punto de riesgo frecuente, sobre todo en sectores urbanos donde no hay barreras ni señalización suficiente.
Los vecinos que presenciaron el rescate destacaron el gesto de Haro, quien pese a las mordidas y al riesgo se mantuvo firme hasta sacar a la perra. “No la podía dejar”, dijeron que repitió cuando ya estaban los dos fuera del agua.