2025-08-31

146 aniversario de Roca: la historia del monumento a la Manzana, un símbolo de identidad y producción local

Inaugurado hace 19 años, el monumento combina arte, historia y naturaleza, y se convirtió en uno de los símbolos más reconocidos de la ciudad.

En el aniversario 146° de General Roca, resulta imposible no detenerse en uno de los emblemas de la ciudad: el Monumento a la Manzana. La obra rinde homenaje a la principal actividad económica del Alto Valle y se ha convertido en un ícono urbano.

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La escultura fue emplazada en la rotonda de Avenida Roca y el Paseo del Canalito, una zona estrategica en el centro de la ciudad. Foto gentileza. 

La pieza, realizada íntegramente en acero inoxidable, alcanza los seis metros de altura y fue creada por el arquitecto y escultor reginense Martín Frullani, ganador del concurso convocado por el Municipio de Roca. Su diseño no fue sencillo: originalmente pensada en hormigón armado, finalmente se optó por el acero, lo que le otorgó una impronta única y duradera.

En el taller metalúrgico de Villa Regina, las piezas de acero inoxidable comenzaron a tomar forma en 2005. Fotos gentileza.

Inaugurado en febrero de 2006, mes que coincide con el inicio de la cosecha frutícola, el monumento representa mucho más que un fruto. Su base simboliza la flor, de la cual emergen dos brazos que se elevan al cielo para dar forma a la manzana. A su alrededor, una fuente y chorros de agua enmarcan la escultura, aludiendo al desarrollo, el crecimiento y las verdes alamedas que caracterizan a la región.

El Monumento a la Manzana, con su fuente y luminarias, sigue siendo un emblema vigente en pleno centro de Roca. Foto Tania Domenicucci-ANR

 

El fruto, sin semillas visibles, invita a imaginar en su interior la propia trama urbana de la ciudad. Durante la noche, el spray de agua que brota desde el centro se ilumina de rojo, evocando la tonalidad más característica de las manzanas producidas en el Alto Valle.

El legado frutícola de Roca y Regina

La escultura de acero inoxidable, acompañada por su fuente y chorros de agua, refleja la historia y el crecimiento del Alto Valle del río Negro. Foto Tania Domenicucci-ANR

El Monumento comparte historia con el de Villa Regina, construido en 1964 en el taller metalúrgico de Gino Marzolla. En ese mismo espacio, décadas después, tomó forma la escultura roquense, consolidando un legado artístico y productivo que hermana a ambas localidades frutícolas.

Hoy, ubicado en la rotonda de Avenida Roca y Paseo del Canalito, este monumento no solo distingue a la ciudad sede de la Fiesta Nacional de la Manzana, sino que también se erige como un recordatorio de la identidad productiva del valle rionegrino. Un símbolo que, a 146 años de la fundación de General Roca, sigue proyectando la historia y el futuro de la región.

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